Julio Centeno Gómez*
En la Edición de LA PRENSA del 6 de diciembre fue publicada una noticia bajo el título “Se esfuma expediente checazos”, en la que el periodista Jorge Loáisiga, vuelve a insistir en que yo declaré ante el juez de la causa que el Estado no se sentía ofendido en el caso Jerez, que él llama “checazos”.
Lamento volver a decir que el periodista miente, como lo dije con anterioridad, en carta aclaratoria que envié al director de ese Diario.
De esa afirmación falsa se han valido algunos medios para confundir a la opinión pública.
Reto al señor Loáisiga, en nombre del Derecho a la información veraz del pueblo nicaragüense, a que demuestre la certeza de su información. Yo le demuestro la falsedad de la misma enviándole de nuevo copia de mi declaración ante el Tribunal que conoció del caso.
Por la verdad y la justicia, exijo esta aclaración a ese importante Diario, de conformidad con el Artículo 68 Cn.
* Procurador General de Justicia y Fiscal General de la República por Ministerio de la Ley.
Del Fiscal
En la edición de LA PRENSA del 8 de diciembre, en la columna Blanco y Negro don Eduardo Enríquez, en relevo de don Jorge Loáisiga, ambos eficientes periodistas de ese Diario, prosigue una campaña desinformativa en mi contra.
Don Eduardo ignora o pretende ignorar que la Contraloría General de la República con su potestad y competencia constitucional exclusiva (artos. 154 y 155 Cn.), investigó y resolvió el caso que han llamado “Checazos”, en el cual sólo señaló responsabilidades administrativas y civiles a los involucrados, razón por lo que no pasó a los Tribunales.
Sin embargo, un ciudadano presentó ante un Juzgado Penal una denuncia peregrina de ese caso fundado en acciones de carácter civil, sin acompañar ningún elemento probatorio. Como era de esperarse ante tan débil denuncia y la resolución de Contraloría, el juez con la potestad discrecional que le asignan las leyes del país, sobreseyó el caso.
Cuando se llamó a declarar a Procuraduría dije “que el Estado se sentiría ofendido de quien resultare responsable en la investigación judicial”. Nunca dije lo que ustedes y otros adversarios de este gobierno han inventado. Lo he demostrado hasta la saciedad enviando copia de mi propia declaración.
Lamentablemente don Eduardo mantiene la posición obstinada en mi contra, y se atreve hasta asegurar “que el Procurador en ese momento ejercía el monopolio de la acción penal”, facultad que nunca ha tenido esta Procuraduría. Por iguales razones don Eduardo se equivoca cuando dice:
“Que estaba en obligación de introducir un escrito para investigar el caso; del cual ya estaba conociendo Contraloría por imperativo constitucional”.
El resto de la columna de don Eduardo, lo constituyen una serie de alucinaciones arsenicales, que lo reflejan de cuerpo entero.
Aprovecho la oportunidad para sugerirle al estimado periodista, que no es bueno que se siga manipulando en los medios el derecho constitucional de los nicaragüenses a una información veraz, y específicamente al derecho fundamental de aclaración, casi siempre desnaturalizado, ya que a veces la carta aclarativa no se publica, o se publica en un rincón del medio con una nota más lesiva que la información original.
Tal vez don Eduardo entienda y publique esta carta aclaratoria y la que envié a don Jorge Loáisiga con fundamento en este derecho.
No sé qué quiso decir don Eduardo en su pintoresco lenguaje con eso de: “Que me hice el de a peso”.
Todos tenemos un peso específico y corporal en la vida, algunos cargan con sobrepeso y eso posiblemente afecte el corazón y la mente.
Julio Centeno Gómez
Procuraduría General de Justicia y Fiscal General de la República por Ministerio de la Ley.
Nota del Editor
Le pedimos al Fiscal y Procurador Centeno Gómez nos disculpe por el atraso —debido a problemas técnicos— en la publicación de su carta al periodista de LA PRENSA, Jorge Loáisiga. En cuanto a su comentario sobre la columna de opinión personal de nuestro Jefe de Redacción, Eduardo Enríquez, no tenemos nada que comentar.
El Editor