Los nicaragüenses acostumbran adornar los altares de la Virgen con las flores del madroño, donde se albergan las semillas de este árbol nacional.

Están acabando con árbol nacional

Uso indiscriminado para ornamentación de altares a La Purísima, pone en riesgo al madroño, advierte biólogo Gabriela Roa Romero [email protected] La flor del árbol nacional, el madroño, perfuma los tradicionales altares de la Virgen que desde el viernes se estructuran en muchos hogares capitalinos. Pero, al final del día, cuando la flor se haya marchitado, […]

  • Uso indiscriminado para ornamentación de altares a La Purísima, pone en riesgo al madroño, advierte biólogo

Gabriela Roa Romero [email protected]

La flor del árbol nacional, el madroño, perfuma los tradicionales altares de la Virgen que desde el viernes se estructuran en muchos hogares capitalinos.

Pero, al final del día, cuando la flor se haya marchitado, muchos la botarán y en el peor de los casos la quemarán, sin imaginar que están dañando la reposición genética de esta especie.

Kamilo Lara, biólogo de profesión, explicó que las flores del madroño son las encargadas de albergar las semillas de este precioso árbol que sólo florece entre los meses de noviembre y febrero.

“Su floración coincide con las celebraciones de La Purísima, y en Nicaragua no hay altar que no tenga flores de madroño”, dijo, tras recordar que a comienzos de los 90 este árbol estuvo en peligro de extinción.

CAMPAÑA PARA SALVARLO

Entonces se declaró una campaña que llamaron “Medio millón de árboles de madroño para Nicaragua”, en coordinación con las alcaldías y diferentes organizaciones, con el propósito de plantar árboles en diferentes sectores.

Subrayó que el campesinado acostumbra cortar el árbol de una manera desmedida para esta época, porque no sólo cortan las flores, sino toda la rama.

“Las semillas son tan chiquitas que parecen cabeza de alfiler, y la gente no las reconoce”, comentó.

Señaló que el proceso de crecimiento del madroño es tan delicado, que debe pasar en vivero hasta seis meses, antes de poder ser trasplantado.

Por tanto, Lara considera que sería interesante que la gente que haga uso de las flores del madroño recupere las semillas y haga viveros en sus casas, “yo les aseguro que a los dos años ya tienen flores y no necesitarán comprar”.

O bien podrían donarlas a las escuelas, para que se encarguen del cuidado de este árbol nacional.

Los interesados en sembrar las semillas del madroño deben asegurarse de escoger una buena tierra y eliminar los animales e insectos que puedan comérselas.

NOMBRAMIENTO OFICIAL

El madroño es el árbol nacional del Nicaragua, según lo dicta La Gaceta oficial número 194, del 27 de agosto de 1971.

Su floración se destaca en el bosque seco tropical, y su masa es de aspecto blanco cremosa de manera uniforme.

Las ramas del árbol son de color marrón, de aspecto lustroso brillante, y la flor es entre blanca y crema. Logra crecer hasta 15 y 20 metros de altura.

Fue decretado como árbol nacional por su gran utilidad a nivel del campesinado y porque tenía una gran predominancia en el territorio nacional.

“Fácilmente puede adaptarse a diferentes ambientes, y el campesinado lo utiliza mucho para leña, porque no produce humo, así como en la fabricación de carretas”, concluyó Kamilo Lara.  

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