- Policía Nacional reporta dos lesionados en la capital y un muerto en León
- Los casos de quemados también descendieron, según reporte de
Hospital “Vélez Paiz”
Amalia Morales [email protected]
La Concepción de María causó más alegría que tragedias este año, en comparación con celebraciones anteriores, según reportan autoridades del orden.
Informes preliminares de la Policía Nacional, que se encargó de la seguridad ciudadana con la implementación del “Plan María”, reflejan que la festividad de La Purísima se realizó en calma.
En Managua, a pesar de que la gente se tiró a las calles desde tempranas horas de la tarde y se guardó hasta después de la medianoche, se cometieron 37 faltas, dato que se considera bajo respecto de otras temporadas.
Los distritos de mayor actividad delictiva fueron los de siempre: el 4, el 5 y el 6.
Por trifulcas, desorden y robos se detuvo a 42 personas en la capital.
Los accidentes de tránsito, que se incrementan para estas fechas y son blancos de tragedias sobre ruedas, no dejaron víctimas ni heridos que lamentar.
En todo el país ocurrieron 39 accidentes, según informó el vocero policial Marlon Montano. Tres de ellos fueron atendidos en el Hospital “Fernando Vélez Paiz”, donde informaron que las lesiones fueron leves y no ameritaron hospitalización.
El año pasado, como consecuencia de esta primera fiesta de diciembre, hubo dos muertos. Hasta ayer la Policía nada más conoció el asesinato de un ciudadano leonés, conocido como “Juan Negro”, a quien encontraron acuchillado. El hoy occiso vivía en el Barrio Adiact, de León, y se presume que el móvil del crimen fue el robo, porque los bolsillos de su pantalón estaban por fuera y vacíos.
COHETE SE «EMPIERNA»
Para Juan Carlos Sánchez Silva, de 12 años, duró poco La Gritería de este año. Sufrió un accidente con pólvora poco después del repique de la seis de la tarde, que es la campanada de aviso para cantar en las calles a la Virgen.
A Sánchez Silva, que vive en el Barrio El Recreo, de la capital, le estalló un cohete entre las piernas. El petardo lo alcanzó cuando iba a una Purísima en San Judas, con una tía y otro niño vecino.
Como uno de los tantos cohetes que salen fallados, en lugar de elevarse, el artefacto buscó el suelo y alcanzó las piernas de Sánchez Silva. Como consecuencia le dejó en carne viva parte de la rodilla derecha.
Pese al ardor que le provoca, la quemadura, ésta se consideró leve, y en el Hospital “Fernando Vélez Páiz” pronto le dieron de alta.
El caso de Sánchez Silva fue el único incidente de quemados que se recibió en ese centro asistencial.
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