Tito Rondón [email protected]
Creo que nadie duda que los Bravos de Atlanta, eternos participantes en la postemporada por parte de la Liga Nacional, o por lo menos desde 1991, necesitan una reestructuración.
La pregunta que se hacen los aficionados es si los directivos saben lo que el equipo necesita.
Para comprender el lado flaco de Atlanta hay que fijarse en la tabla de carreras anotadas del viejo circuito, donde vemos que los Bravos terminaron en el lugar número 13. Dicho de una manera más dramática, Atlanta solamente superó a los malos de la liga, Expos de Montreal, Piratas de Pittsburgh y Mets de Nueva York.
Por consiguiente, las contrataciones más urgentes son las que corresponden a buenos bateadores, pero despuntaron firmando a un lanzador. Baldado, además. Peor aún, relevista…
Nos referimos a la firma de John Smoltz, convertido repentinamente en el relevista mejor pagado de la historia.
Los Bravos ya no tienen a su cuarteto de ases, que se ha reducido a la mitad, Tom Glavine (35 aperturas, 16-7, 3.57) y Greg Maddux (34, 17-11, 3.05). Ya no están los Steve Avery ni los Denny Neagle (ni los John Smoltz, obviamente), y Kevin Millwood (21, 7-7, 4.31) preocupa.
Es más, no se puede confiar en que se repita el milagro de John Burkett (34, 12-12, 3.04), y ni Jason Marquis (5-6, 3.48) ni Odalis Pérez (7-8, 4.91) parecen estar listos. Todo eso hizo pensar al público que los Bravos buscarían bateadores y un abridor. Así que empezar por un relevista sorprendió.
Pero ya han enderezado sus cañones, firmando a Vinicio Castilla. El oaxaqueño siempre ha respondido en estadios fáciles (Denver y Houston), y no lo ha hecho en los neutrales (Atlanta y Clearwater).
Pero Vinicio tal vez repita lo de Andrés Galarraga, a quien le pronosticaron que no batearía fuera de Colorado y voló palo con Atlanta hasta que le dio cáncer.
Lo divertido es que Chipper Jones le había informado a los Bravos que estaba dispuesto a pasar de la esquina caliente al jardín izquierdo para que pudieran conseguir en un canje a Scott Rolen, de los Filis de Filadelfia, pero éstos rehúsan enviarlo a un rival divisional. Con la llegada de “Vinny”, como dicen en Estados Unidos, Chipper va al left.
Otra firma de los Bravos es la de su estelar receptor Javier López (.267, 17, 66), a quien se creía ido. Javy batea, aunque las dificultades en las rodillas han hecho decaer su defensiva.
Quizás es por eso que Atlanta a firmado a Paul Bako (.212, 2, 15) a contrato de un año, y le ofrecieron arbitraje al venezolano Eddie Pérez (lesionado, de 10-3), el receptor personal de Maddux.
Pero lo que todo mundo quiere saber es quién será el inicialista de los Bravos en el 2002. En Atlanta quedaron asombrados por la producción del anciano Julio Franco (.300 con .444 de slugging), y lo van a firmar. Pero no sufran: será para compartir la inicial, ya que perseguirán al ex yanqui Tino Martínez.