- En Ocotal, alcalde llama a debate a toda la comunidad, al Concejo y al Consejo Departamental de Tránsito
Alina Lorío L.CORRESPONSAL /[email protected]
La aplicación de la Ordenanza 01-99, referida al ordenamiento de las vías para el transporte de carga y pasajeros en la ciudad de Ocotal, provocó fuertes controversias alrededor de los perjuicios y beneficios que trae para los diferentes sectores económicos y poblacionales de la localidad.
El actual gobierno municipal decidió poner en vigencia el mandato adoptado por el gobierno municipal anterior, que ordena que cuando el puente sobre el Río Dipilto fuera construido no se permitiera el paso del transporte de carga y pasajeros por la avenida principal del Barrio Sandino, ubicado en la salida a Jalapa, hasta la Shell Ramos (Carretera Panamericana) que cruza de este a oeste la ciudad.
El transporte de carga y pasajeros tuvo esta ruta históricamente; sin embargo, la ordenanza indica que continuara así “en tanto no se construya el puente sobre el Río Dipilto” y que una vez construido el puente, la ruta utilizada por el transporte de carga y pasajeros procedentes del interior del departamento debería ser: Ramamesa-Puente Río Dipilto-Shell Ramos-Terminal de Buses.
Considerando que la Empresa Sueca NCC concluyó la construcción del puente hace unas tres semanas, el Consejo Departamental de Tránsito, conformado por representantes de los sectores económicos, sociales e instituciones afines, decidió aplicar a la letra la Ordenanza Municipal desde hace unas dos semanas.
POBLACIÓN INCONFORME
La medida provocó a lo inmediato algunas reacciones. La semana pasada en sesión ordinaria del Concejo de Ocotal, una comisión de pobladores y comerciantes del Barrio Sandino, el más populoso de la ciudad, expuso que la aplicación de la ordenanza afecta sus intereses económicos, debido a que sus ventas están cayendo y los taxistas están “sangrándolos” por trasladarlos con sus mercaderías a otro punto de la ciudad.
La Comisión del Barrio Sandino también planteó que el ordenamiento debió empezarse de mayor a menor, puesto que los ciclistas continúan circulando contra la vía, los conductores a exceso de velocidad, y los camiones de carga siguen estacionándose a la hora y lugar que mejor les parece, obstaculizando la libre y segura circulación vehicular interna o liviana.
ALCALDE ACEPTA IRREGULARIDADES EN EL TRÁNSITO
Por su parte, el ingeniero Edward Centeno, alcalde de Ocotal, aceptó que efectivamente existen irregularidades de tránsito, pero insistió en que la ordenanza es correcta. “Que en su aplicación haya problemas, eso es lo que hay que revisar”.
El edil dijo no desconocer que los taxistas se están aprovechando del cambio de ruta del transporte de pasajeros para cobrar de más a los ciudadanos, y aprovechó para informar que la municipalidad está trabajando en una propuesta de regulación de tarifas “para que no sigan sangrando el bolsillo del pueblo trabajador”.
Invitó a los ciudadanos a “ver el interés colectivo del municipio en casos ocurridos, como el traslado de la terminal de buses hacia el sur de la ciudad o con la inminente realidad de trasladar el mercado municipal —que se encuentra en el centro de la ciudad— hacia terrenos aledaños a la misma terminal de buses”.
Para el alcalde, todos estos cambios traen consigo reacciones diversas y negativas, pero tiene que prevalecer el interés colectivo por encima del interés particular.
BUSCARÁN CONSENSO
A propuesta del alcalde, Edward Centeno, el Concejo de Ocotal determinó convocar en los próximos días a sesión extraordinaria al Consejo Departamental de Tránsito para que explique los alcances de la Ley de Tránsito, las competencias de los gobiernos municipales y los aspectos técnicos alrededor del Plan de Ordenamiento de las Vías de la Ciudad.
El ingeniero Centeno insistió en que deberán participar también en la sesión extraordinaria del Concejo y del Consejo Departamental de Tránsito, el sector comercio y todos los ciudadanos que lo deseen para discutir el tema y llegar a un consenso donde predomine el interés colectivo.