Trabajadores embargan a Agresami de Ocotal

Exigen el pago de 70 mil dólares en “salarios caídos” y prestaciones sociales Alina Lorío L.Corresponsal/[email protected] Quince ex trabajadores de la Agencia Agresami, propiedad de los Centeno Roque, en Ocotal, ejecutaron el pasado 28 de noviembre un embargo en contra de la empresa con acción de pago de sus salarios retenidos y prestaciones sociales. En […]

  • Exigen el pago de 70 mil dólares en “salarios caídos” y prestaciones sociales

Alina Lorío L.Corresponsal/[email protected]

Quince ex trabajadores de la Agencia Agresami, propiedad de los Centeno Roque, en Ocotal, ejecutaron el pasado 28 de noviembre un embargo en contra de la empresa con acción de pago de sus salarios retenidos y prestaciones sociales.

En nombre de los ex empleados de Agresami, la doctora Celia Eugenia Cuesta Zeledón, abogada de los demandantes, informó que el embargo a los Centeno Roque no cubre ni la mitad de la deuda. El juicio laboral exige el pago de casi 70 mil dólares en salarios caídos y prestaciones sociales de ley (aguinaldo, vacaciones, antigüedad) de más de un año laborado.

El embargo incluyó una cartera vencida y los muebles en existencia en las oficinas de Agresami en Ocotal. “Fueron muy pocos, porque ya habían barrido con la mayor parte. Lo más valioso ya se lo habían llevado”, insistió la doctora Cuesta.

AMENAZAN A DEPOSITARIA

Los bienes fueron depositados a nombre de una de las trabajadoras, que supuestamente ha recibido amenazas y persecución del ex gerente de la empresa, Gerardo Gutiérrez Alvarado, con el fin de quitarle la llave de las oficinas.

Cuesta confirmó que el ex gerente de Agresami amenazó a uno de los empleados que tenía en depósito una motocicleta propiedad de la empresa. Ella recibió llamada del señor Alex Centeno, quien, según Cuesta, le hizo proposiciones económicas, las que rechazó diciéndole que no podía hacer nada por él, porque tenía un compromiso con los trabajadores y con la Junta Liquidadora del Interbank.

El embargo de los trabajadores es preventivo, pero según el ex gerente todos esos bienes estaban ya embargados por un ciudadano esteliano y los mismos no podían ser objeto ni de venta ni de otros embargos. Pero, un día antes, dos testigos que prefirieron omitir sus nombres, afirmaron que habían escuchado a Gutiérrez decir que lo actuado por dicho ciudadano era autoembargo de los Centeno Roque porque no existía tal deuda.

Los testigos aseguran ante la doctora Cuesta que el mismo Gutiérrez dijo en esa conversación que en Jinotega y Matagalpa también habían hecho lo mismo y todo había sido vendido, y que él era el único que conservaba bienes, pero que había vendido algunos, entre ellos una camioneta y varias motos, a lo que la doctora Cuesta le contestó que había cometido un serio delito.

GUTIÉRREZ NIEGA AMENAZAS

“Soy víctima de los Centeno Roque y también tengo una demanda laboral en su contra. Considero justa la demanda de los trabajadores, y en ningún momento he procedido con amenazas en contra de los demandantes”, sostuvo Gutiérrez.

Gutiérrez, quien dijo haber renunciado a la gerencia de Agresami en Ocotal desde el pasado 30 de octubre, también reveló que la deuda de esta empresa asciende a los 150 mil dólares aproximadamente, de los cuales 30 mil reclama en concepto de liquidación e indemnización por los años laborados.

Por otro lado, el ex gerente de Agresami negó la vigencia de un supuesto embargo de un ciudadano esteliano contra la empresa, y dijo que si los bienes embargables a estas alturas son pocos, es porque recibió orden de los Centeno Roque de que abonara con ellos a la deuda con los trabajadores, tal como lo comprobó con recibos de venta, entrega y distribución de lo recaudado.  

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