Mitos sexuales

Los mitos sexuales son relatos o rumores que seguramente casi todos hemos escuchado. Estos mitos son fabulados con apariencia de realidad, que contienen información sexual equivocada o carente de valor científico. Se desarrollan a veces precisamente porque parece que tienen sentido o porque deseamos que sean verdad. Los mitos sexuales muestran la escasa, y muchas […]

Los mitos sexuales son relatos o rumores que seguramente casi todos hemos escuchado. Estos mitos son fabulados con apariencia de realidad, que contienen información sexual equivocada o carente de valor científico. Se desarrollan a veces precisamente porque parece que tienen sentido o porque deseamos que sean verdad. Los mitos sexuales muestran la escasa, y muchas veces falsa, información de nuestra sociedad sobre el sexo. Lo antes expuesto son conclusiones a las que han llegado los sexólogos José Luis Suredia y Maria Teresa Acosta, miembros del Centro de Estudios y Tratamiento de la Impotencia Sexual Masculina y Difusiones Sexuales de Venezuela.

Los mitos sexuales trascienden de generación en generación, a pesar de que éstos no tienen fundamentos. Una opinión no fundada y expresada con la convicción que suele acompañar a la ignorancia, se convierte fácilmente en una creencia de toda una comunidad o generación. Esta falsa creencia comienza a divulgarse como algo comprobado y real, y se convierte en un mito, según el sitio web de este Centro.

Quizás por esa razón existen adolescentes, jóvenes y adultos que creen ciegamente en uno que otro mito. Y en cosas de mitos, el órgano sexual masculino, es el principal protagonista.

Martha Altamirano, de 32 años, cree, por ejemplo, que “los hombres que son recios de arriba y delgaditos de abajo, esos no tiene nada”. Altamirano es casada y como muchos relaciona el tamaño del pie del varón con el tamaño de su órgano sexual. Dice que esos rumores los escucha desde que tenía 14 años, pero no sólo con respecto al varón sino también a la mujer: “Yo creo que las mujeres desnalgadas no tienen mucho adelante”, apunta.

Hay mitos en torno a las zonas del cuerpo que supuestamente pueden darte una idea de la forma o el tamaño de tu órgano sexual. Tales como las manos, la nariz, los glúteos o bien el pie.

Pero también existen mitos acerca del abuso sexual, tales como la errónea creencia que la mayor parte de los abusos sexuales a niños son realizados por homosexuales. A la vez hay mitos en torno a los afrodisíacos. ¿Si o no que mas de alguno de nosotros hemos creído firmemente que el alcohol es un estimulante sexual? Esto también es erróneo. Más que problemas sexuales reales, los mitos con frecuencia causan preocupación, hieren la autoestima de las personas o bien te vuelven un individuo engreído. Estos afectan la personalidad del individuo según el grado de madurez.

“Yo creo en el método de la “L”. Los hombres altos tiene pene chiquito y los chaparritos tiene pene grande”, explica un joven de 20 años, estudiante de Odontología que prefirió omitir su nombre. “Yo lo creo porque soy chaparro”, concluye con una risa de oreja a oreja.

Calidad, no cantidad

La masculinidad es una cuestión de calidad social, no de cantidad física. Entre otras cosas, la verdadera masculinidad se vincula con la manera en que un hombre se relaciona con una mujer: que tan considerado es, que tan amoroso es, que tan capaz es de excitar y complacer a la mujer y que tan sensible es él a las necesidades emocionales y físicas de ésta.

El valor de un hombre como amante no puede medirse en cantidad de eyaculación ni en longitud del pene erecto como muchos lo creen.

Recuerda que la persona ideal es aquella que te haga sentir vivo de la punta del dedo gordo del pie hasta la pestaña. Cuando encuentres a esa persona sujétala fuerte y no la dejes escapar.

Cabe señalar que la libre información sobre la realidad, y los cambios socioculturales hacen que los mitos sexuales dejen de serlo.

Aborda con tus amigos del colegio, la universidad y aun familiares los conocimientos, experiencia de una perspectiva educativa, tomando en cuenta los factores culturales, edades, distintas emociones y acciones.

Mitos y nacionalidades

A la par de los mitos sexuales están los estereotipos de las mujeres en lo que a carácter y hábitos respecta, según la sociedad en que esta a sido educada.

En este sentido podemos hablar de un estudio publicado en Internet sobre los mitos eróticos de acuerdo algunas nacionalidades.

Francesas: el secreto de las francesas pasa por su forma de hacer el amor. Según el mito, son inteligentes, desapegadas y hacen el amor sin andar exigiendo que al día siguiente se las llame para ir a comer. Volverán a su casa sin darle importancia a lo que paso y se pondrán a cocinar o bien ver TV. No son especialmente bellas, pero sí las más excitantes. Les gusta hacer el amor a la hora de la siesta. Son prácticas y no tienen complejos. Son capaces de decir “voulez-vous couchez avec moi” (quieres acostarte conmigo) como quien pregunta si azúcar o sacarina en el café. No son celosas ni posesivas ni nada. Si te encuentra atraído por otra mujer le dará igual en el mejor de los casos; en el peor te propondrá a que la invites a hacer un “menage a trois” (tarea de tres). No les pidas que te hagan la comida ni te planchen la camisa porque te lo tirarán por la cabeza.

Latinas: las latinas entramos por los ojos a todo galán, ¿cierto? No sólo por ser guapas sino porque el cuerpo mismo es una explosión de erotismo. Una latina de pura cepa, tiene caderas grandes, redondas, firmes y reales. Si a esto le agregamos unos senos como magnolias, suaves, tersos y con un tamaño que merecen una mayor participación en el juego amatorio, las latinas se llevan los laureles (modestia aparte). La restricción en la cama será verbal mientras que el cuerpo va por otro lado. Son propensas a enamorarse de inmediato y el sexo va en concordancia con los sentimientos. Habrá que convencerlas un poco de que hay afecto de por medio a la hora de la cama; y luego habrá que ser consecuente con ello y llevarlas a pasear, visitarlas y sobretodo LLAMARLAS por teléfono. Si la llevas a bailar, conocerás su secreto mejor guardado: bailan muy bien y es el preludio perfecto -casi un simulacro- de lo que espera en la cama.

Orientales: y dentro de las orientales, especialmente las filipinas. El mito de estas mujeres menudas, de rasgos alargados, cabellos negros lisos y tamaños pequeños, es la sumisión. Es una mujer que ha nacido para complacer al hombre sin chistar y que su formación educativa se ha basado tradicionalmente en aprender a tratar a los hombres para satisfacerles, este es el mito mas conocido. También se dice que raramente estarán pendientes de su propio goce. A los hombres egocéntricos o inseguros de si mismos les vienen de perlas porque mientras ellos se miran el ombligo, ellas se lo estarán acariciando. Su forma física aniñada complacerá a los que fantasean con adolescentes y vírgenes. Son calladas y discretas y tienen un mundo interior cerrado que nunca compartirán contigo. Si lo que quieres es casarte con ellas, probablemente lo hagan, pero no les pidas que te entreguen su alma o su corazón. Lo tienen bajo llave.

Suecas: ¡Ay las nórdicas!, su mito hay que agradecérselo al cine, invadieron el mundo de películas pornográficas. Han sido las más liberales de Europa de todos los tiempos. Son rubias y de ojos claros que es parte de un mito de belleza, ahora cuestionado, pero tradicionalmente sobrevalorado.

Opinan los lectores

Isayan Montealegre de 27 años no cree en ningún mito sexual. Como medico dice que “la relación entre el pie con el pene es imposible que exista”. Añade que la relación sexual se debe basar en los sentimientos y no en los mitos que puedan existir. “Dicen que las caderas de la mujer tienen que ver con la longitud de la vagina, eso no sé si será cierto”, señala.

Regina Duarte de 19 años y estudiante de la UCA, no cree en los mitos que hay en torno al tamaño del órgano masculino, pues dice que “hay hombres que se les ve mucho y no tienen nada”, afirma muy sonriente.

Salvador Carillo de 19 años y estudiante del tercer año de Odontología de la UAM, dice: “He escuchado que hay relación entre el tamaño de la nariz y el tamaño del órgano sexual masculino”. Tampoco cree en la relación del tamaño del pie con el pene, “lo digo por experiencia propia, pues no tengo un pie que sea enorme, pero no me considero que tenga algo pequeño”, señaló.

César Molina, no cree en el mito que las mujeres que ya no tienen sus nalgas firmes o bien las que eran delgaditas y luego se engordan ya no son señoritas. Tampoco creo en la teoría del zapato”.

¡Todas son iguales! Seguramente más de algún varón lo ha expresado en momentos de enojo, abandono o bien cuando su orgullo ha sido lastimado. Pues no todas somos iguales.

Mitos erróneos

El tamaño del órgano sexual masculino, cuanto más grande sea más posibilidades de satisfacer a la mujer. (Relacionar el tamaño de este con el pie es totalmente erróneo).

Las mujeres que se levantan de una silla o suben gradas con el pie izquierdo no son señoritas.

Las mujeres pequeñas de estatura son amantes del sexo oral.

Las mujeres que en su primera relación sexual no sangran no son vírgenes.

El goce sólo puede medirse por la intensidad del orgasmo.

El orgasmo ideal es múltiple.

Juventud y deporte son sinónimos de potencia sexual.

El hombre es más potente en su juventud

No se puede tener sexo siempre con la misma persona.

El sexo clandestino es más gozoso.

La masturbación causa daños físicos y psicológicos.

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