William Briones Loáisiga [email protected]
El 63 por ciento de las violaciones a los Derechos Humanos, que se cometieron este año, fueron provocadas por la Policía Nacional, el Poder Judicial y el Sistema Penitenciario Nacional, reveló el Procurador para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) Benjamín Pérez, durante su comparecencia ayer, ante el Plenario de la Asamblea Nacional.
De acuerdo con la Ley, Pérez informó sobre su gestión, expresando que en este período recibieron 1,103 denuncias por supuestas violaciones a los Derechos Humanos, de las cuales 189 provinieron de víctimas mujeres mayores de 18 años, 445 niños y adolescentes, 71 correspondieron a los pueblos indígenas y comunidades étnicas y 388 casos de varones mayores de edad.
De acuerdo con el Procurador, las principales violaciones a los Derechos Humanos se cometieron en Managua, con 765 casos, 48 en Masaya, 41 en Granada, 36 en Chinandega y 32 en Matagalpa, por lo que éstos se constituyeron en los departamentos donde más se violan los Derechos Humanos en Nicaragua.
EXPONEN DIFICULTADES
Aseguró que de las 1,103 denuncias recibidas en la PDDH, 328 estaban dirigidas contra la Policía Nacional, 257 contra el Poder Judicial, 110 contra el Sistema Penitenciario Nacional, 63 contra el Ministerio de Educación, 43 contra el Minsa, 29 contra el Ministerio de la Familia, 19 en distintas alcaldías y 141 entre particulares, entre otros.
“Esta Procuraduría hace del conocimiento público, los nombres y cargos de funcionarios de instituciones públicas que no contestaron a los requerimientos enviados por la PDDH, lo que obviamente presenta algunas dificultades para el desarrollo del trabajo de investigación”, manifestó.
Entre los que Pérez mencionó por desacatar las investigaciones de la PDDH, destaca la Corte Suprema de Justicia (CSJ), el Secretario del Consejo Supremo Electoral (CSE), la ministra de Salud, tres jueces penales de Managua y dos jueces locales de Estelí y Jalapa, el director del hospital de Masaya, el delegado de la Alcaldía en el Distrito Cinco de Managua y el alcalde de Corn Island.
“El año 2002 se perfila en atención al criterio de la PDDH, como el inicio de un período esperanzador, ya que asume la conducción del país un nuevo gobierno, cuyas promesas atrajeron la atención de la ciudadanía y en él depositaron su confianza”, expresó Pérez.
El Procurador recordó que los 13,000,000 de córdobas asignados en el presupuesto del año próximo, no se corresponden con las tareas previstas, por lo que confía que dicha asignación, que deberá aprobarse dentro de diez días, sea revisada.
UN MAL PANORAMA
Según el procurador Benjamín Pérez, la situación en salud y educación de los nicaragüenses no es muy halagüeña.
Nicaragua tiene la tasa de mortalidad más alta en América Central, con 40 niños fallecidos de cada mil nacidos vivos. El 20 por ciento de la población rural carece de servicios de salud, el 15 por ciento de ésta se ubican en la región central y en el Caribe nicaragüense.
El 23.7 por ciento de los niños menores de cinco años padecen de desnutrición crónica, el 50 por ciento de los cuales son del campo.
En 1999 no tuvieron acceso al preescolar 500,000 niños, en primaria 180,000 y 450,000 en secundaria, en tanto en el 2001 quedaron sin estudiar 800,000 niños.
En deserción escolar, Nicaragua ocupa nuevamente el primer lugar de la región, con 45 por ciento en primer grado; 130,000 abandonan las aulas cada año y solamente el 25 por ciento logra concluir.