- Participan más de 1,500 efectivos del Ejército y la Policía Federal
EFE
MÉXICO.- Efectivos del Ejército y agentes de la Policía Federal de México participan en un operativo especial, puesto en marcha esta semana para reforzar la seguridad de la capital del país y sus alrededores.
El objetivo de esta iniciativa, aseguró anoche el presidente mexicano Vicente Fox, es impulsar el combate contra la violencia y el crimen organizado.
El operativo, en el que participan más de 1.500 efectivos del Ejército y la Policía Federal, comenzó a funcionar el lunes y sorprendió a los responsables de seguridad de la Ciudad de México, reconocieron hoy fuentes del gobierno capitalino.
El alcalde de la capital, el izquierdista Andrés Manuel López Obrador, aseguró que este operativo se aplicó de “forma convenida” con el Gobierno de México, aunque admitió que algunos mandos de la Policía de la ciudad no habían sido informados, y se sorprendieron al ver a sus compañeros federales patrullando las calles.
SUBRAYA TRANSICIÓN
Por otro lado, Fox se refirió a la apertura democrática y a la estabilidad económica como dos de los principales logros de su primer año de gestión, durante un breve mensaje a la nación que ofreció pocas novedades.
El discurso de Fox, que cumplió el pasado día su primer año en la Presidencia, había despertado cierta expectación entre los mexicanos tras los últimos acontecimientos del país, como el anuncio de la creación de un Fiscal Especial para investigar al menos 250 desapariciones forzosas entre los años 70 y 80.
Sin embargo, Fox se limitó a insistir en el mensaje que ha repetido durante las últimas semanas, ratificó sus compromisos de campaña y pidió nuevas dosis de paciencia a los mexicanos.
La transparencia, dijo, es una de las características del nuevo Gobierno que, en su opinión, ha impulsado “una cultura de la legalidad”.
“Dejamos atrás la violación constante a los Derechos Humanos”, añadió el Presidente, que aprovechó para denunciar que ha contado con “no poca oposición” en este proceso de “cambio”, y que “algunos quisieran que todo quedara igual”.
CUERPOS DE SEGURIDAD
Vicente Fox se refirió a la transformación de las estructuras de los cuerpos de Seguridad, a la lucha contra el narcotráfico y la inseguridad, y a la “fortaleza económica” de que, a su juicio, disfruta el país, mientras “el mundo entero se ha visto sacudido por la mayor crisis económica de los últimos veinte años”.
“Quiero decirles… que no se preocupen, porque no hubo ni habrá sobresaltos económicos como los que padecimos en otros momentos, en situaciones similares”, afirmó.
“He dado muestras claras, con acciones concretas, de mi disposición a tomar el toro por los cuernos, de muchos problemas que habían permanecido rezagados por muchos años”, apuntó.
POCO TIEMPO
El Presidente reiteró que está atendiendo “cada uno de los compromisos de campaña”, aunque comentó que “un año ha sido poco tiempo para lograr los grandes objetivos que ofrecí”.
“Sin embargo, ha sido tiempo más que suficiente para dejar una constancia clara de que estamos dispuestos a garantizar las enormes transformaciones que queríamos para nuestro país”, añadió.
Poco antes, en un acto público, Fox había insistido en que se siente satisfecho porque “supimos hacer una transición hacia la democracia sin perturbaciones, sin ruptura, con estabilidad, sin crisis o sin devaluaciones”.
CONTRASTES
La “satisfacción” presidencial contrasta con las críticas aparecidas durante los últimos días en la prensa mexicana, y las opiniones de analistas, intelectuales y legisladores de oposición. Para la escritora Soledad Loaeza, este “amargo primer aniversario” concluye con una atmósfera dominada por “la inquietud y la incertidumbre”.
En opinión del analista Jaime Susarrey, la estrategia del Gobierno durante este primer año ha sido “cero”, mientras que para René Delgado es necesario que el Presidente envíe cuanto antes “una señal clara de que tiene las riendas del poder”.
Algunos comentaristas echaron de menos en el discurso de anoche alusiones al recorte en la previsión de crecimiento económico para este año, que ha pasado del 4.5 al 0.13 por ciento, cifras de desempleo; reformas pendientes, como la fiscal, o referencias al conflicto armado de Chiapas, y las relaciones con los partidos de oposición, entre otros temas.