- Los resultados electorales del cuatro de noviembre han colocado a Nicaragua como el mejor país centroamericano para invertir considera Roberto Zamora, presidente del Banco de Crédito Centroamericano (Bancentro), entidad que cumplió 10 años de presencia en Nicaragua
Martha Danelia Corea [email protected]
Sus conocimientos en banca no los adquirió en una aula de clase puesto que de éstas salió graduado de Ingeniero Industrial. La experiencia financiera más bien la inició cuando el gerente del City Bank, lo llamó en 1977, cuando tenía 21 años, para ser parte del personal de este banco en Nicaragua.
“Al inicio ponía pretexto porque me daba miedo, porque anda de camiseta, jeans y en los bancos andas de saco y corbata”, confiesa Roberto Zamora.
Pero el mundo financiero le gustó, fue tan así que decidió en 1984 formar su propio City Bank a través del grupo financiero Latin American Financial Services (Lafise) desde donde ha invertido a través de diferentes instituciones financieras (bancas, seguros).
Para Zamora, Nicaragua se encuentra en el mejor momento para seguir desarrollando y promoviendo nuevas inversiones, considerando al país como el mejor de Centroamérica para invertir luego de los resultados electorales del pasado cuatro de noviembre, además, en esta entrevista concedida a LA PRENSA, considera que el sistema financiero en Nicaragua se está consolidando.
Después que vimos en el año 2000 y 2001 el cierre de seis bancos, ¿cómo mira ahora usted al Sistema Financiero Nacional?
Yo considero que el sistema ha ido madurando. Hay un proceso de consolidación normal. Ustedes como periodistas económicos, leen las noticias mundiales, las noticias mundiales llevan de que el banco “x” se fusionó con el banco “y”. Realmente en la mayor parte del mundo no se fusionan porque hayan problemas, se fusionan por conveniencia de los accionistas, se fusionan por conveniencia del público, por qué, porque el público le gusta irse con las instituciones financieras que sienten que están sólidas y para mostrar esa solidez tienen ganancias, buenos negocios y esa es la razón por la cual, a nivel mundial, escojamos el país que usted quiera, han estado habiendo fusiones bancarias. Y el proceso en Nicaragua es un proceso interesante porque se aperturaron una serie de bancos con el objeto de dar, podríamos decir, transparencia, que todo aquel que establecer un banco nuevo lo hicieran, más que todo pensando en que no iba a haber de mucha gente de invertir en el país después de un proceso político donde no había banca nacional y era la forma de atraer a diferentes inversionistas para invertir en el país en el sistema financiero.
En el proceso de consolidación de la banca, de que hubo 11 ó 12 bancos en un determinado momento, tal vez eran muchos bancos para el país, pero el mismo entorno ha hecho que hayan menos bancos.
Pero eso iba a pasar, eso está pasando en Guatemala, El Salvador, Honduras, Costa Rica, Panamá, no hay forma alguna de que no hubiera pasado.
Ese proceso de consolidación pasó por una etapa de cierre de varios bancos, ¿cuál cree usted que fue el denominador común en las quiebras bancarias que sucedieron anteriormente?
Yo diría que si analizamos bien, el denominador común que podemos encontrar es el personal bancario, la formación bancaria, realmente uno no se improvisa de ser banquero, eso es una profesión sumamente delicada y de muchos riesgos, de mucho aplomo que, podríamos decir, los errores son caros, se pagan caros. Nosotros en Bancentro podemos decir que tenemos gente con muchísimos años en el sistema bancario, que la experiencia es un factor determinante en la capacidad del personal, la selección de los clientes es un factor determinante.
Entonces, cuando se combinan muchas veces la falta de conocimiento bancario en la conducción de un banco con gente no muy capacitada en la parte de manejo de la banca es una fórmula complicada y eso contribuye a que hoy hayan seis bancos menos.
¿Habrá un proceso de mayor reducción de la banca en Nicaragua o ya quedaron los bancos que la economía nicaragüense soporta?
Decir que ya no pasará absolutamente nada, que no habrá más fusiones, que estos bancos son los que van a estar, no diría que es el caso, no porque hayan bancos malos no hay bancos malos, puedan ser conveniencia que dos bancos buenos decidan fusionarse por lo que le explicaba anteriormente: rentabilidad, que es el objetivo principal, fortaleza para poder hacer operaciones más grandes, eso no está excluido de que dentro de los bancos que quedan en el sistema decidan dos o tres bancos fusionarse.
¿Pero son ya los bancos que necesita la economía o todavía vemos muchos bancos?
Eso no es una fórmula. Pueden haber bancos pequeños que tienen nichos de mercados específicos y que van a tener su rentabilidad y van a cumplir con las normas prudenciales y no tienen por qué ser afectados. Así es que yo no diría de que hay muchos o pocos bancos, creo que lo que hay que ir midiendo es cómo van trabajando estos bancos que estamos creando.
¿Cómo estamos en relación con otros países centroamericanos, por ejemplo, con Guatemala donde existen bancos en cada esquina, hemos consolidado nuestra banca?
Sí. Efectivamente la banca se ha consolidado. Lo que tenemos que ver es que en Guatemala existían 37 bancos, ya van por 30, en los próximos días habrán 27, o sea, el proceso de consolidación va, hay muchos bancos todavía en Guatemala, pero la economía de Guatemala es muchas veces mayor que la economía de Nicaragua, o sea, hay capacidad de absorción de bancos, aun así el proceso de consolidación del sistema bancario guatemalteco seguirá.
Esa rentabilidad que tienen los bancos, ¿se puede lograr en una economía como la de Nicaragua?
Sí se puede lograr, el secreto es controlar los costos.
Y esa relación costo-rentabilidad, ¿cómo podría manejarse para lograr esa rentabilidad?
La parte importante es que con los ingresos financieros puedas cubrir tus gastos operativos y lo que son comisiones o ingresos no financieros son los que le den la rentabilidad al banco.
Anteriormente me decía que la quiebra de varios bancos significaba un costo, ¿podríamos decir que ese costo que se pagó fue la fragilidad que quedó en la confianza del cliente?
Yo diría que de que lo que hay es un aprendizaje de los clientes, ya los clientes han experimentado de todo y principalmente el depositante. Sabemos que en Nicaragua a todo mundo le gusta que le regalen algo, nuestra teoría ha sido que cuando a uno le regalan algo eso es un atractivo para un depositante, tal vez, no sofisticado, pero que eso no es regalo, o sea, eso se está cubriendo por algún otro lado, se está cubriendo porque el banco está teniendo mayores costos, pero el cliente que ha tenido algunos susto y dice, de repente, perdí mi plata, ahora ya ve que si las tasas de interés (que ofrecen) son las que deberían pagar, ve la calidad de la gerencia, quiénes son las personas que están detrás del banco y nuestra experiencia ha sido que están tomando decisiones con mayor conocimiento, eso ha sido el principal costo, veíamos antes una competencia por tasas donde los depositantes tomaban altos riesgos aun en situaciones donde se veían que había una crisis de por medio, pero aun así la gente iba para allá y eso causaba una competencia que hacía encarecer el costo del financiamiento al resto de la población.
Pero también se decía que con esta reducción de la banca podían existir dos escenarios; uno, la restricción del crédito y, dos, la reducción en las tasas de interés para los depósitos.
Ahorita hay todavía un proceso de los bancos que están analizando con mayor detalle los nuevos clientes porque habían clientes en diferentes bancos que al haber desaparecido seis bancos están siendo absorbidos por el resto del sistema, creo de que los clientes buenos, aquel que tiene carácter de honestidad, orgullo de ser un hombre trabajador, esta persona lucha por pagar sus obligaciones, a ese cliente le llueven ofertas porque, los bancos andarán detrás de ellos buscando cómo darle plata. No es que se está restringiendo el crédito porque nosotros los banqueros ganamos plata si prestamos plata, si yo le pago depósitos a usted y no presto, yo puedo perder plata.
De que se bajan las tasas de interés es conveniente también, porque al bajarse las tasas de interés a los depositantes hará de que nosotros tengamos mayores posibilidades de bajar las tasas para préstamos que es lo que necesita la economía del país, inclusive nosotros, ahorita que han bajado las tasas y han bajado considerablemente en Estados Unidos, estamos pesando a los clientes importantes del banco bajarles las tasas de interés para los préstamos.
Esto en el sector agrícola, pero, ¿otros sectores que miran potencialmente financiables?
A partir de enero, Bancentro va a comenzar con un programa de financiamiento a la vivienda, hemos conseguido 30 millones de dólares de la OPIC que es una entidad del gobierno americano que escogió a Lafise a través de Bancentro para hacer préstamos a 15 años de plazos, con tasas de interés que serán atractivas, así que vamos a arrancar con el proyecto de construcción a partir de enero. Todo el resto del área comercial e industrial que tenemos en el banco nos sentimos satisfechos con esa cartera.
Con La Ley de Garantía de Depósitos, ¿cómo ven la entrada en vigencia del Fogade, Fondo de Garantía de Depósitos?
El Fogade lo vemos como una medida sana porque el gobierno no puede estar garantizando los depósito del público. El público tiene que evaluar sus riesgos y tiene que documentarse y aprender, si tiene plata hay que cuidarla y él al depositar los fondos en un bancos está siendo un inversionistas, está tomando una decisión de inversión porque está colocando sus fondos a alguien más para que se los maneje, entonces la gente tiene que saber a dónde colocará la plata. Entonces, lo que hará el Fogade es que dice el Estado, bueno, ahora el sistema financiero tiene que respaldar sus obligaciones, aquí habrá un monto de garantía hasta de 20,000 dólares y si un banco falló, después que entre en funcionamiento (Fogade) usted recuperará 20,000 dólares como garantía, no quiere decir de que si el banco tenía mayores activos, pues pueda recuperar el resto de la plata.
¿Eso no podría crear incertidumbre en el depositante?
Pero si no (es así), seríamos bancos estatales, ¿ustedes preferían que fuéramos bancos estatales y volver a todos los problemas de toda la banca estatal? El Estado no puede garantizar el cien por ciento de las decisiones que hagan los privados, ese es un negocio del sector privado, lo que sí está siendo más dura es las regulaciones de la Superintendencia de Bancos.
Hace un par de meses el BCN incrementó el encaje legal, ¿qué efectos ha tenido?
Que haya más encaje, lo que hace ese que hay menos plata para prestar, lo que hace es también que la plata es más cara, en el momento que haya menos encaje, entonces hay más plata para prestar y la plata es un poco más barata. Todo dependerá de una palabra, confianza, si el inversionista privados, instituciones multilaterales deciden que Nicaragua es un buen riesgo, entrará planta al Banco Central que capta en este momento a tasas altas para cumplir con sus compromisos, entonces, ellos al llenar sus cuotas que tienen que tener para cumplir con el Fondo Monetario, empiezan a bajar las tasas, las cotizaciones de los Cenis (Certificados negociables de inversión) es un reflejo muy particular de este mecanismo de control de la liquidez, así es que si hay más liquidez entrando al Banco Central y ellos llenan sus reservas, las tasas empiezan a bajar y los bancos no vamos a saber a dónde prestar, ahorita el mejor cliente que tenemos es el Banco Central.
Esa confianza del inversionista, ¿cómo se percibe con el triunfo de don Enrique Bolaños, qué perspectivas tiene el inversionista con este nuevo gobierno?
Creo que don Enrique lleva un as bajo la manga. En sí su persona transmite confianza. En los inversionistas nicaragüenses se siente un regocijo importante, hay un ambiente de entusiasmo en la gente que es más importante. El inversionista centroamericano, aquí hubo en el banco decenas de llamadas de gente que decía ahora vamos a seguir con el proyecto que teníamos, ahora vamos a invertir, la zona franca de aquí de Guatemala ahora va para Nicaragua, el proyecto “tal” lo vamos a poner en Nicaragua. Creo que el ánimo de las personas cambió radicalmente y el inversionistas extranjero fuera de Centroamérica lo está viendo de igual forma, creo de que el recibimiento que tuvo don Enrique en Washington ha sido importante, yo esperaría que aún con todos los problemas que tenemos en el mundo Nicaragua se vuelve un país sumamente atractivo para la inversión, pero sumamente atractivo. Esa confianza, ese ánimo de la gente hay que cultivarlo, propagarlo, hay que vender buenas noticias del país porque le digo, el mejor país de Centroamérica para invertir hoy es Nicaragua.
Pero esos ánimos dependen de la oposición, ¿qué esperarían ustedes del Frente Sandinista como oposición?
Creo que tienen la gran oportunidad de demostrar que han cambiado y eso es algo que se lo pide la población.
¿Cómo esperarían que se reflejara ese cambio?
En una meta, ayudar a que venga la inversión a este país, ayudar a que los nicaragüenses invirtamos más, ayudar a estimular y a facilitarle al extranjero que venga a que se quede, eso es simplemente, este país lo que necesita es empleo, trabajo y estros próximos años, no solamente por inteligencia sino por estrategia adicional
Lo que hemos escuchado de inversionistas y comunidad donantes es que necesitan tener confianza en el sistema judicial, ¿ustedes sugieren que en los poderes del Estado se ponga gente con capacidad y no gente de partido?
Si que lo pongan los partidos no es malo, lo importante es que pongan gente idónea, que no siga instrucciones, sino que haga su trabajo porque siempre lo va a poner un partido, pero el que lo ponga un partido no quiere decir que la persona se vendió.
Enamorado de las finanzas
Graduado en la Universidad Centroamericana de Ingeniero Industrial, Roberto Zamora, presidente de Bancentro, incursiona en el mundo financiero en 1977, a través del City Bank establecido en Nicaragua.
“Yo trabaja en Procon como gerente de producción, tenía 21 años y me conoció el que era gerente de City Bank en ese tiempo, el señor Andrés Ardi, un colombiano que se había trasladado a Nicaragua”.
“Él conocía a la familia de mi esposa y en las reuniones familiares me decía: quiero que vengas a trabajar con nosotros y realmente a mí me daba miedo porque en Procon andaba de blue jeans, camisetas y de botas y el banco era de saco, corbata, hablar inglés, alfombra, entonces, yo le ponía excusas, le decía: tengo que hacer este proyecto”.
“Así pasó como seis meses hasta que un día me dijo: necesito que te vengas, perfecto, le dije, pero tengo que terminar este proyecto que me tomará tres meses más, perfecto, me dijo, te espero, y así entré en 1977 al City Bank, aquí estuve hasta 1981, estuve en el proceso antes, durante y después del cambio de gobierno de todos conocidos y en 1981 fui trasladado al City Bank de Venezuela, fue una experiencia interesante”, recordó.
Este mundo le gustó, tanto que en 1984 decidió formar Latin American Financian Services (Lafise), del cual es presidente.
“Renuncié al City Bank y yo decía que quería formar mi propio City Bank y me fui a Miami con 75,000 dólares en la bolsa, tres hijos y la idea de formar mi propio City Bank”, expresó.
Ahora este grupo tiene presencia en 10 países y al mismo pertenece Bancentro que se estableció en Nicaragua el 2 de diciembre de 1991 con un monto inicial de 10 millones de córdobas, hoy poseen 5,500 millones de córdobas en activos, 46 sucursales, 739 empleados, depósitos por el orden de los 4,400 millones de córdobas, una cartera de crédito de 2,500 millones de córdobas y más de 50,000 clientes.