Gustavo A. Ortega Campos
No quiero generalizar, para nada, pero tampoco quiero detallar la identidad del banco porque aun y con todo quiero ser responsable y evitar que mis comentarios dañen su prestigio ante los lectores, pero ante mí ya quedaron ciertas dudas.
Haciendo gala y pompa de los avances tecnológicos, un banco ofrece servicios de acceso a las cuentas personales por teléfono e Internet, pero de los dos, al menos a mí me sucedió, no se hace uno.
Tuve que pasar media hora y por nueve personas en el teléfono usando los servicios que según la propaganda “me gané” al abrir mi cuenta de ahorro. ¡Sean serios!, en nuestras empresas no tenemos el tiempo para estar “saltando” de persona a persona para que al final respondan: “Lo llamamos luego”.
Señores(as) encargados de la banca, casi todos ustedes saben cómo localizarme, quisiera decirle a uno de ustedes con qué entidad tuve tan desagradable experiencia, pues sé que siempre están pendientes de la calidad de los servicios que ofrecen.