Dos familares se abrazan durante los funerales de un joven de 20 años víctima de los atentados perpetrados el sábado en el centro de Jersualén.

Israel sucumbe ante terrorismo

Fin de semana fue el más trágico de los últimos años Alrededor de 26 muertos y más de 200 heridos en 12 horas Cables combinad En una ola de ataques terroristas sin precedente, un atacante suicida detonó ayer un paquete explosivo con clavos en un autobús en esta ciudad portuaria, matándose él mismo y otras […]

  • Fin de semana fue el más trágico de los últimos años
  • Alrededor de 26 muertos y más de 200 heridos en 12 horas

Cables combinad

En una ola de ataques terroristas sin precedente, un atacante suicida detonó ayer un paquete explosivo con clavos en un autobús en esta ciudad portuaria, matándose él mismo y otras 15 personas, horas después de tres atentados mortíferos con bomba en Jerusalén.

La reciente ola de violencia, incluido un tiroteo en Gaza, dejó 26 muertos y más de 200 heridos en sólo 12 horas. El primer ministro israelí Ariel Sharon decidió acortar su visita a Estados Unidos, y adelantó de lunes a domingo una reunión con el presidente estadounidense George W. Bush. Planea regresar el mismo día a Israel.

El grupo militante islámico Hamas se adjudicó la responsabilidad de los ataques en Haifa y Jerusalén. Las autoridades israelíes consideran al líder palestino Yasser Arafat responsable de los ataques, y lo acusaron de no hacer nada por controlar a los militantes. Un ministro israelí pidió expulsar a Arafat de la región.

La Autoridad Palestina resolvió en una reunión de emergencia tomar medidas duras contra los milicianos. Declaró el estado de emergencia en las zonas bajo su control y dijo que los grupos milicianos deben considerarse ilegales.

Israel y Estados Unidos han reclamado a Arafat una campaña amplia contra los grupos extremistas.

Fuentes policiales que pidieron el anonimato dijeron que el atacante suicida abordó el autobús, pagó y de inmediato detonó los explosivos.

“El autobús vino en bajada en una colina y cuando se estabilizaba estalló”, dijo Rachel Antebe, una testigo, a Radio Israel. Otro testigo, Yaakov Vaknin, dijo: “Vi personas volar por el aire”.

Unas 12 horas antes, la noche del sábado, dos atacantes detonaron cargas que llevaban sobre sus cuerpos en un centro comercial en Jerusalén, matando a 10 jóvenes israelíes, e hiriendo a más de 150 personas. Hamas y su grupo hermano Yihad Islámica habían jurado vengarse por la muerte de uno de los principales militantes de Hamas en Cisjordania, hace nueve días.

Abdel Aziz Rantisi, funcionario de alto nivel de Hamas, dijo que “el pueblo palestino se muestra inflexible en la continuación de la resistencia… hasta vencer la ocupación, sin importar el precio”.

Gideon Meir, funcionario del Ministerio del Exterior de Israel dijo que las decisiones se tomarán cuando Sharon vuelva de Estados Unidos, pero que “no hay duda de que habrá un cambio en nuestra política”.

Israel por lo pronto ya implementó mayores restricciones al tránsito de palestinos en Cisjordania. Los soldados cerraron todas las poblaciones controladas por palestinos, impidiendo a los residentes entrar o salir.

CONDENA MUNDIAL

Las condenas de los atentados se multiplicaron en el mundo. El secretario de Estado norteamericano Colin Powell declaró que se trataba de “un ataque directo contra la autoridad” del presidente palestino Yasser Arafat. “Es absolutamente necesario para él que actúe” con miras a detener la violencia, indicó.

El coordinador especial de la ONU para Oriente Medio, Terje Roed-Larsen, dijo temer, después de esos atentados, una “situación de guerra o de guerra civil” en la región.

“Acontecimientos tan catastróficos como los ocurridos la pasada noche y hoy convierten la situación en tan mala y desesperada que podría rápidamente transformarse en situación de guerra o de guerra civil”, afirmó Roed-Larsen.

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, “condenó enérgicamente” el atentado cometido el sábado, y pidió a Arafat que encuentre y arreste inmediatamente a sus responsables.

EE.UU. SE SENTARÁ CON ARAFAT

El enviado especial estadounidense Anthony Zinni se reuniría anoche en Ramalá con el presidente palestino, Yasser Arafat, para tratar de convencerlo de que adopte medidas prácticas para evitar los atentados de las organizaciones integristas.

Así lo informó la edición electrónica del diario “Yediot Ajaronot”, en la que también se decía que Zinni se reunió con el ministro israelí de Defensa, Benjamín Ben Eliezer.

El enviado especial, que ayer fue abucheado por israelíes cuando depositaba una corona de flores en el lugar donde ayer explotó una de las tres bombas en Jerusalén, es puesto al tanto sobre las últimas medidas que el Ejército israelí ha impuesto en Cisjordania, entre ellas un férreo bloqueo a las ciudades y pueblos palestinos.

La fuente informa que el enviado pedirá a Arafat medidas concretas para detener la espiral de violencia y castigar a los autores de los últimos atentados.

El presidente palestino decretó hoy el “estado de emergencia” en todos los territorios bajo su control y ordenó a sus fuerzas de seguridad que arresten a los implicados en los últimos ataques.

POLICÍA AVISADA

La Policía israelí fue avisada de la inminencia del triple atentado del sábado en Jerusalén por una llamada telefónica anónima con unos minutos de antelación, confirmó ayer una fuente policial a la radio militar israelí.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí