Pablo Fletes [email protected]
Nicaragua no pudo avanzar a la segunda ronda del torneo de baloncesto de los VII Juegos Deportivos Centroamericanos de Guatemala.
La selección pinolera, con el técnico Róger Hernández al frente, apenas pudo construir dos triunfos en cinco partidos, y aunque empató en la tercera posición con las representaciones de Guatemala y Honduras, no pudieron avanzar al tener el menor promedio de puntos anotados y permitidos.
Sin embargo, no parece existir muchas lamentaciones alrededor de la nueva Federación Nicaragüense de Baloncesto (Fenibal), que realizó una loable labor en la preparación de este combinado nacional en medio de la lucha por lograr el reconocimiento de la Federación Internacional (FIBA).
“No sentimos que realizamos una mala presentación en los VII Juegos… Los muchachos hicieron un gran trabajo y no podemos quejarnos porque no pasamos a las semifinales”, comentó Jorge Luis Ayestas, vicepresidente de la nueva Fenibal.
En representación de Fenibal, Ayestas brindó algunos puntos de vista que coincidió con el presidente Helio Montenegro y algunos miembros del Comité Ejecutivo.
Pero lo más llamativo fue su satisfacción por la participación de la selección en Guatemala, viaje que estuvo en peligro porque esta Fenibal todavía no cuenta con aval de la rectora internacional.
“Lo más importante de todo fue que nos aceptaron en el torneo… La misma participación tiene un gran significado, porque logramos ese reconocimiento de las federaciones centroamericanas que siempre mostraron su apoyo con nosotros”, indicó Ayestas.
Según el vicepresidente del baloncesto, junto a este apoyo hay que destacar el apoyo de la comunidad nica en Guatemala y la disciplina que mostraron los seleccionados ante sus rivales.
“A nivel interno tuvimos un comportamiento aceptable dentro y fuera de la cancha. Es más, por ese buen comportamiento la selección pidió estar un día más en Guatemala y el doctor Montenegro dio la autorización, porque se merecen nuestro apoyo por ese buen trabajo que hicieron en el torneo”, añadió.
NO TODO ES FRIO
De esta selección de baloncesto se espera, por lo menos, la disputa de la medalla de bronce.
Los últimos antecedentes, especialmente por la participación internacional del equipo Tiburones-Bancentro, abrían algunas esperanzas de realizar un gran papel. Pero los planes no resultaron, se perdieron juegos por escaso margen y la medalla se esfumó de nuestras presentaciones.
“Si nos vamos a los resultados concretos los números están en nuestra contra; no logramos la ansiada medalla, pero si valoramos otros ingredientes como la disciplina, entrega, dedicación, esfuerzo de todos, el reconocimiento nacional e internacional, entre otras cosas valiosas, consideramos que lo logrado por el baloncesto no lo podemos ver como una derrota, sino como el inicio de mejores cosas que vendrán en el futuro”, explicó Ayestas.
El vicepresidente de Fenibal aseguró que con o sin el reconocimiento de FIBA, este ejecutivo nacional de baloncesto seguirá trabajando a tiempo completo por este deporte.
Y lo más importante será planificar el trabajo con miras a futuras participaciones internacionales en torneos centroamericanos juveniles y mayores en ambas ramas, y continuar en pie de lucha con miras a los Juegos del 2005 a realizarse en Nicaragua.
“En medio de esta planificación pretendemos cultivar más entrenadores y traerlos del extranjero para que nos apoyen; dignificar el baloncesto para que los jugadores se vuelvan modelos deportivos; trabajar en el desarrollo de los árbitros, desarrollar a los juveniles, las mujeres y la Costa Atlántica, que será una de las canteras más importantes de nuestra Federación”, finalizó Ayestas.
BELICE DOMINÓ
La sorprendente selección de Belice, con cuatro jugadores de universidades de Estados Unidos, se coronó en el torneo de baloncesto de los VII Juegos Centroamericanos, al derrotar 70-67 al combinado de Costa Rica, que se agenció la medalla de plata. El bronce se lo adjudicó Honduras, al superar 78-62 a Guatemala.
En mujeres, la medalla de oro le correspondió a Costa Rica que superó 70-67 en la final a Honduras. El bronce fue para Guatemala tras su victoria de 69-65 contra El Salvador.