- Calderón aún conserva en su poder el récord centroamericano
Hijalmar Padilla/Enviado Especial [email protected]
GUATEMALA.- Curiosamente cuando decide lanzar en el béisbol pierde el control y su velocidad no alcanza ni las 85 millas.
Por eso Rigoberto Calderón mejor prefiere no subir a la colina, cubrir el jardín izquierdo y batear para .450 puntos con 46 hits en 102 turnos en la Liga de Béisbol Mayor A “Ruddy Urbina” de Nagarote.
Calderón, de 31 años de edad y originario de este pueblo leonés sin dudas es un pelotero, pero el béisbol no le ha dejado tantas satisfacciones como el atletismo.
Ayer con un disparo de 68.69 metros en jabalina, Calderón conquistó su cuarta medalla de oro en igual número de participaciones en Juegos Centroamericanos.
Con esta presea dorada Calderón supera la actuación del tirador Walter Martínez que en una misma especialidad (Rifle 3×40) ha ganando tres veces oro y en versiones salteadas en Juegos Deportivos Centroamericanos.
Calderón consiguió su primera dorada en los IV Juegos de Tegucigalpa, Honduras, 1990, con 64.84 metros. Siguió en los V de El Salvador, 1994 y después en San Pedro Sula, Honduras, 1997, con 71. metros.
En Guatemala 2001, aun cuando no se arrimó a su propia marca centroamericana, los 68.69 registrados ayer sábado en el Estadio La Pedrera, certifican su dominio en el istmo.
Calderón fue escoltado por el joven promesa pinolero de 21 años de edad, Javier Ugarte, que totalizó 62.28 metros.
“Sin subestimar a mis rivales, en especial a Ugarte, pienso que todavía podría ganar mi quinta medalla de oro en Juegos Centroamericanos. Si se celebran en Nicaragua eso va a ser posible”, aseguró Calderón una vez finalizada la competencia.
“Los otros tienen que trabajar un poco más porque por muy mal que llegue a un torneo siempre ando por los 65 metros, suficiente para continuar con mi reino”, indicó entre el consejo y la advertencia.
Este fibroso atleta nagaroteño aseguró el preciado metal durante su primer envío porque en el resto, segundo, tercero y cuarto, no se excedió de los 66.
“Aun así me sentía bien, con mucha fortaleza. Pero, la misma falta de preparación y asesoría técnica me perjudicaron en mi objetivo de pasar los 70 metros”, sostuvo.
Calderón, un admirador del jabalinista campeón mundial y olímpico Jan Zelesny, sostuvo que pese a tratar de retirarse de la actividad deportiva tras su fallido intento de competir en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000, la aspiración de convertirse en tetra medallista centroamericano de oro, lo impulsó a participar en estos Juegos.
“Me siento contento de haberlo logrado a pesar de que no me preparé lo suficiente. La verdad esperaba más de mis contrincantes, en especial de mi compatriota, Ugarte”, expresó.
Agregó que después de Sydney 2000, se ausentó de los campos de entrenamientos por espacio de nueve meses y que la última vez que estuvo en un torneo internacional fue en el Campeonato Centroamericano y del Caribe que justamente tuvo lugar en Guatemala en julio pasado.
SU PROPIO ENTRENADOR
De extracción humilde, Calderón es un verdadero ejemplo del joven que pretende destacar mediante el deporte en Nicaragua.
En su natal, Nagarote se entrena solito, pero más que por sus propios medios lo hace por sus propios conocimientos.
Durante los años que lleva tirando el “dardo” siempre ha sido su propio entrenador.