Reconoce lo valiosa que eres

Estimada Psicóloga:Tengo 21 años de edad, trabajo y estudio, pero últimamente me siento cansada, mis padres me viven diciendo que no hago nada en la casa, que no aporto. El caso es que soy soltera y la mayoría de mi salario lo doy para comprar en la casa, pero ellos no lo ven. Les dije […]

Estimada Psicóloga:
Tengo 21 años de edad, trabajo y estudio, pero últimamente me siento cansada, mis padres me viven diciendo que no hago nada en la casa, que no aporto. El caso es que soy soltera y la mayoría de mi salario lo doy para comprar en la casa, pero ellos no lo ven.

Les dije que me aburrí de eso y que voy a empezar a salir y divertirme. El caso es que me enamoro rápido de los muchachos y tengo miedo que a la hora de tener un noviazgo serio me deje llevar por la pasión.

Nunca he tenido relaciones sexuales, por eso tengo miedo de no lograr lo que me he propuesto: llegar virgen al matrimonio. A veces pienso que deseo vivir al cien y no me importa nada, porque ya no aguanto más a mi familia.

Respuesta:
Lo único seguro que una tiene en la vida es a Dios y a una misma, es por eso que todo lo que uno construya para su propio proyecto de vida es nuestra propia ganancia, porque es nuestro.

A tus 21 años has sabido hacer cosas productivas y bien pensadas. Ahora te toca darte cuenta que tus logros han dependido de tus capacidades y fortalezas y que es muy importante que les hagas entender, comprender y aceptar esto a tus padres.

No vale la pena tirar a la basura todo lo que has alcanzado porque te estás sintiendo presionada. Los seres humanos tenemos la habilidad de expresarnos y una de estas formas es la comunicación. Lo que vos pensás y sentís es importante y por esto debes darte el permiso de exteriorizarlo, y para esto no es necesario gritar, ofender o humillar. Tus padres deben darse cuenta de que ya creciste, que te toca a vos hacer tu vida, que necesitás tu espacio.

En la vida los extremos no son saludables. Si tomás la decisión de vivir al cien por ciento tu vida, estarás dejando de ser vos misma, sintiéndote obligada a hacer cosas que no sentís y en las que no creés. Las cosas que vos hagás tienen que ser para vos misma para que más tarde no le cobrés a nadie los tropiezos y sinsabores.

Tus padres ya hicieron su vida, ahora te toca a vos hacer la tuya, y para esto se necesita mucho creer en algo, tener fe, valores personales, metas, sueños, expectativas e ilusiones que sean medibles y alcanzables, y todo aquello que vos creés importante lo defendás porque es tuyo.

Es importante también que empieces a reconocer la joya que sos, lo valiosa y valiente que has sido, que reconozcas tus logros, tus potencialidades, para que tu dependencia hacia otros (cuando referís que te enamorás muy rápido), se vuelva dependencia hacia vos misma.

Todo en lo que has creído hasta hoy te ha permitido llegar a ser lo que sos, entonces todo ha valido la pena, porque existís, porque estás ansiosa de ser vos misma, plena, responsable y honesta y transparente con vos misma.

La vida sólo se vive una vez y cada una de nosotras somos responsables de vivirla de la manera más responsable con mucho respeto y amor hacia sí mismas y los demás. Porque si cada una de nosotras tomáramos con seriedad nuestra vida nos causaríamos menos dolores y pérdidas.

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