La primera huelga

Leonardo Aguilar [email protected] La protesta en la UCA no fue más que la primera huelga sandinista después de las elecciones, camuflada bajo unos seudoestudiantes sin causa ni motivos reales para rebelarse. Los promotores deberían ser expulsados de la universidad, ya que son el tipo de persona que no merece una educación superior. Si pudieron estar […]

Leonardo Aguilar [email protected]

La protesta en la UCA no fue más que la primera huelga sandinista después de las elecciones, camuflada bajo unos seudoestudiantes sin causa ni motivos reales para rebelarse. Los promotores deberían ser expulsados de la universidad, ya que son el tipo de persona que no merece una educación superior.

Si pudieron estar 10 días ociosos perjudicando a la universidad y a sus compañeros, que si quieren estudiar, no es muy difícil imaginar del tipo de cosas que ellos son capaces de hacer en la sociedad.

Además, si están en capacidad de no asistir a clase por tanto tiempo, es porque realmente no necesitan estudiar, no conocen el valor del dinero ni lo que cuesta y significa estar en la universidad. Un verdadero universitario participa constructivamente en actividades civilizadas y pacíficas que ejerzan presión sobre la perspectiva opuesta, respetando y tolerando. El “estudiante” Jasser Martínez habla de derechos violentados, cuando lo único que recibió fue la lógica reacción contra sus actividades de pisotear el derecho y la libertad de asistir a clases de aquellos que sí les interesa desarrollar una carrera en lugar de tratar de compensar la falta de aptitud intelectual con figuración pública.

  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí