Mario Sánchez P. [email protected]
Rommel José Guillén González, de 20 años, empleado de la Cooperativa de Transportes Unitarios de Managua, denunció que quienes lo escaparon de matar al balearlo en la espalda la noche del viernes, fueron agentes de una patrulla de la Policía que perseguían a unos ladrones.
Guillén González y sus padres, Marvin Antonio Reyes González y Carmen Guillén González, afirmaron que para evadir su responsabilidad en este acto de “negligencia criminal” u “homicidio frustrado”, como calificaron la agresión, la Policía de la División Seis no sólo escapó de matar al joven, sino que lo dañaron moralmente al acusarlo como delincuente.
¿QUIÉN FUE?
Para colmo, denunciaron los padres, la Policía de La Subasta quiere evadir su responsabilidad en la agresión, al afirmar que quienes lo balearon fueron unos delincuentes “que se peleaban entre ellos mismos en disputa por lo robado” o “herido durante el tiroteo con los agentes que los perseguían”, como reveló la División Seis.
En la versión policial hay una contradicción: si fue baleado por los delincuentes que perseguía la Policía, ¿cómo es que el joven recibió el balazo en la parte derecha de la rabadilla?, los ladrones lo habrían impactado de frente, argumentaron los padres y la víctima, quienes aseguran que al verificar el error cometido contra el joven, la Policía de la División Seis lo dejó en libertad.
NERVIOSISMO
Guillén González explicó que al salir de su trabajo se dirigía a su casa a eso de las 9:30 de la noche del viernes, cuando vio a dos individuos que pasaron corriendo y se lanzaron a un cauce del sector.
Momentos después vio a una patrulla y varios agentes que, pistola en mano, perseguían a los delincuentes y les disparaban, por lo que corrió para meterse a su casa, pero los policías dispararon sin saber contra quién hacerlo y lo hirieron a él, mientras los ladrones escaparon por el cauce.
Doña Carmen dijo que al ver que su hijo entraba y caía sangrando de la espalda, reclamó a los policías por dispararle sin verificar, y exigió que le permitieran acompañar a su hijo al hospital.
Afirmó que los agentes estaban muy nerviosos, y una mujer policía repetía: “Por culpa de estos vagos que no tuvieron rienda de sus padres nos metemos a estos problemas. Esto ocurre porque nadie los denuncia”.
VÍCTIMA RETA A UNIFORMADOS
Rommel Guillén exigió a la Policía Nacional el pago de los daños morales por exponer su vida, y el costo de la operación para sacarle la bala que aún anda en su cuerpo.
También retó a la Policía de la División Seis a que si no fue uno de sus agentes el que lo baleó, que los expertos examinen la bala y comprueben a cuál arma corresponde.
El joven y sus padres, Marvin Reyes y doña Carmen Guillén, hicieron ayer la acusación en Asuntos Internos de la Policía y pedirán el apoyo del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) y de la Procuraduría de los Derechos Humanos de Nicaragua.