- Fueron necesarias 600 personas entre policías, bomberos, socorrista y voluntarios para controlar los miles de asistentes que hasta rompieron mallas por alcanzar un juguete
- “En Nicaragua hay mucha pobreza
y los niños tienen necesidad de
juguetes”, comentó Vivian Pellas, organizadora del evento
Benjamín [email protected]
“Los primeros quince mil niños que lleguen recibirán un juguete y alimentos…”.
Ese fue el anuncio de la Asociación Pro Niños Quemados, que ayer provocó un desborde de miles de personas.
Al final de la jornada, 25 mil niños recibieron juguetes, pero al menos 57 menores estuvieron temporalmente extraviados, unos 25 adultos y niños se desmayaron, y cuatro resultaron heridos con arma blanca, según reportó a LA PRENSA el teniente Manuel Mayorga, de la Dirección General de Bomberos.
“En Nicaragua hay mucha pobreza y los niños tienen necesidad de juguetes, y fijate bien que aquí hubo funciones de circo, pero los niños prefieren hacer la fila para el juguete que ver el circo, eso te dice mucho”, señaló la señora Vivian Pellas, presidenta de la Asociación Pro Niños Quemados.
Por segundo año consecutivo esta Asociación realizó ayer el evento “Sonrisas de la Calle”, en el que planearon repartir juguetes y un paquete alimenticio a los primeros 15,000 niños que llegaran a las instalaciones del circo, ubicadas frente a la Universidad Centroamericana (UCA), en Managua.
Sin embargo, al ver que en la calle había más del doble de personas de lo esperado, Vivian Pellas dijo que mandó a comprar 10 mil juguetes más y finalmente se repartieron 25 mil juguetes en total.
“Y, lógicamente, van a quedar niños fuera, pero si las empresas y voluntarios nos ayudan más, el otro año lo haremos más grande y cubriremos cada vez más niños”, comentó Pellas.
LUGAR NO PRESTÓ CONDICIONES
El jefe de Seguridad Pública de la Estación Cinco de Policía, subcomisionado Pablo Emilio Ávalos, valoró que el mayor problema fue haber escogido los patios ubicados frente la UCA para realizar el regalo masivo de juguetes a los niños pobres de la capital.
“La gente rompió las mallas y muchos niños salieron lastimados porque el lugar quedó como al aire libre. Debió hacerse en el estadio que sí presta todas las condiciones, para que la gente fluya de una manera más rápida y no se aglomere ni se empuje”, sugirió el subcomisionado Ávalos.
El jefe policial dijo que inicialmente se había destinado a 200 efectivos para atender dicho evento, sin embargo, al ver la enorme cantidad de personas adultas acompañadas de niños de todas las edades que luchaban por entrar y alcanzar su paquete con comida y juguete, tuvieron que pedir refuerzo de 150 oficiales más, así como de 60 cadetes de la Academia Policial.
Ana María Powell, de la oficina de Relaciones Públicas de la Asociación Pro Niños Quemados, dijo que para el próximo año tomarán en consideración la sugerencia de escoger un lugar que sí preste las condiciones, para realizar una entrega masiva de juguetes a niños pobres.
“Fue un esfuerzo gigante, hay que ver lo positivo, porque es más lo positivo que lo negativo. Arranquemos el otro año viendo lo bueno”, pidió Powell.
“Repartimos a 25 mil niños. Todos los que alcanzaron se fueron felices y esto lo valoramos como positivo. Yo no lo llamaría desorden, sino una aglomeración de gente que jamás esperamos que llegara. Pudo haber ocurrido algún accidente que lamentar pero no fue así, es lo importante”, dijo Powell.
UNAS 50 MIL PERSONAS
Algunos bomberos y socorristas consultados por LA PRENSA, estimaron que unas 50 mil personas fueron las que se aglomeraron ayer frente a la Universidad Centroamericana (UCA) en busca de un juguete.
-Además de los 410 efectivos policiales que participaron en el control del orden público durante la entrega de los 25 mil juguetes, también asistieron 58 hombres de la Dirección General de Bomberos, 12 socorristas de la Cruz Roja, además unos 100 integrantes del personal de apoyo de la Asociación Pro Niños Quemados.
-Es decir, unas 600 personas se vieron involucradas en el resguardo de la seguridad de las decenas de miles de personas, en su mayoría niños y niñas, que ayer recibieron de regalo un juguete y un paquete con una libra de arroz, una de frijoles, una libra de azúcar, otra de maíz y una libra de leche o cereal, además de dulces.
-Los niños extraviados permanecieron debajo de la carpa de un circo, pero horas después fueron localizados por sus padres o sus hermanos que los acompañaban.