Managua.-El vicepresidente de Nicaragua, Leopoldo Navarro, ha defendido el escaño legislativo que le asignó el Poder Electoral el pasado día 21, con el argumento de que llegó al Parlamento en 1996 por medio del voto popular directo.
En declaraciones a la televisión local anoche, Navarro recordó que estando en la Asamblea Nacional como diputado liberal, la Cámara lo eligió como vicepresidente de Nicaragua para llenar la vacante dejada por Enrique Bolaños, presidente electo de este país.
SANDINISTA BULICIOSOS
Bolaños, que era vicepresidente de Nicaragua, renunció al cargo ante el Parlamento para poder presentarse como candidato a la presidencia de la República en las elecciones del 4 de noviembre pasado.
“Yo he sido electo diputado por votación popular directa y a mí no me han nominado vicepresidente”, dijo Navarro, tras agregar que el principal partido de oposición, el Frente Sandinista, cuestiona su diputación suplente “para mantener la bulla (protestas)”.
El Consejo Supremo Electoral (CSE) en sesión del miércoles pasado asignó 53 escaños legislativos al gobernante Partido Liberal Constitucionalista (PLC), incluido del presidente Arnoldo Alemán con Navarro como diputado suplente.
El tribunal asignó 38 escaños a los sandinistas y un diputado al Partido Conservador.
Los sandinistas afirman que ellos tienen derecho a 41 diputados y no a 38.
DIPUTACIÓN AL MARGEN DE LA CONSTITUCIÓN
Los sandinistas sostienen que Navarro es vicepresidente de la República producto de una elección de segundo grado y no por elección popular directa, por lo que el Consejo Electoral al asignarle el escaño legislativo de suplente violó el Artículo 133 de la Constitución.
Los opositores aclararon que si bien los resultados de la elección de Bolaños y José Rizo como presidente y vicepresidente en principio no fueron objetados, como resultado del recurso de revisión presentado ayer “toda el acta del 21 de noviembre es nula”.