Las mayoría de las trabajadoras de la Zona Franca son mujeres en edad fértil.

Mujeres que desconocen sus cuerpos

Muy pocas obreras de la maquila se han realizado el examen de mamas y el papanicolaou Gabriela Roa [email protected] La mayoría de las trabajadoras de la maquila son jóvenes entre los 18 y 30 años, lo que significa que están en edad fértil, consideradas como un “grupo de riesgo”, porque sólo un bajo porcentaje de […]

  • Muy pocas obreras de la maquila se han realizado el examen de mamas y el papanicolaou

Gabriela Roa [email protected]

La mayoría de las trabajadoras de la maquila son jóvenes entre los 18 y 30 años, lo que significa que están en edad fértil, consideradas como un “grupo de riesgo”, porque sólo un bajo porcentaje de ellas utiliza algún método de planificación familiar, según reveló el Diagnóstico Salud Sexual y Reproductiva de las Trabajadoras de la Maquila.

El diagnóstico fue un impulso del Movimiento de Mujeres María Elena Cuadra (MEC), y estuvo a cargo de Lesbia Ortuño, médica y cirujana general.

El estudio se llevó a cabo en 11 empresas de Zona Franca, con una muestra 1,500 trabajadoras, para un margen de error del cinco por ciento.

“Esto apenas fue un preámbulo, un estudio experimental, faltan muchas más preguntas por hacer”, opinó.

El estudio tenía como objetivo conocer un poco sobre el comportamiento en la salud sexual y reproductiva de las mujeres de la maquila, y de cómo sus prácticas pueden afectar su trabajo.

Muy poca planificación familiar

Según el informe, el 48 por ciento de las mujeres encuestadas utiliza algún método de planificación familiar, mientras el 52 por ciento no lo usa.

Además, el 32 por ciento refiere haber tenido su primer hijo siendo adolescente, en edades de 15 a 18 años, lo cual, según Ortuño, afecta la salud de la trabajadora y su preparación académica y cultural.

El 18 por ciento de trabajadores que utiliza algún método de planificación familiar lo adquirió en lugares que no eran muy “confiables”, por ejemplo, mercados o farmacias privadas.

“Son lugares donde las mujeres no reciben la consejería en planificación familiar”, explicó Ortuño.

El estudio también refleja que muy pocas trabajadoras han recibido capacitación en salud sexual y reproductiva, “apenas el uno por ciento dijo que su compañero usa preservativo, lo cual llama mucho la atención, porque no se están protegiendo del sida”.

El 85 por ciento de las mujeres aseguró que nunca se ha realizado el autoexamen de mamas, sólo el 66 por ciento se ha realizado el papanicolaou por lo menos una vez, para la prevención precoz del cáncer de mamas y cérvico uterino.

Cabe señalar que la tasa de cáncer de mamas y cérvico uterino en Nicaragua es alta (12 por ciento).

Alto índice de violencia contra la mujer

En el estudio también se abordó la violencia intrafamiliar, donde el 22 por ciento declaró que sufre algún tipo de violencia (sicológica o física) de parte de su compañero sexual y el 35 por ciento sufre los dos tipos de violencia.

“Consideramos que existe la cultura del silencio en este tema, por vergüenza de relatar sus experiencias de maltrato”, comentó.

Apenas un dos por ciento dijo haber recibido acoso o chantaje sexual en su centro de trabajo, y de éstas sólo el 11 por ciento lo ha denunciado.

Las enfermedades más comunes de las trabajadoras son las afecciones respiratorias o alérgicas, “lo vemos relacionado al tipo de trabajo que realizan con presencia de pelusa de algodón”, agregó

Ortuño recomienda promocionar la utilización y obtención de los métodos de planificación familiar, así como programas de educación en la prevención de cáncer de mamas y cérvico uterino, entre otras.   

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