- Con 50 años de fundación y una excelente historia de servicios, el Cuerpo de Bomberos de León permanece en un predio
- Edificio es ocupado por la Alcaldía y se niega a regresarlo pese a que el Ministerio de Gobernación ordenó la devolución
Mercedes PeraltaCORRESPONSAL/[email protected]
El Benemérito Cuerpo de Bomberos de León cumplirá el 7 de diciembre 50 años de vida, en condiciones más precarias que en su inicio, porque la Alcaldía no les ha devuelto su edificio intervenido en 1981. Carecen de equipos modernos ofrecidos por organismos internacionales que no envían por falta de instalaciones.
El edificio fue ocupado por bomberos estatales y luego por oficinas municipales. Los bomberos voluntarios se instalaron en un predio que una familia les prestó, frente al Hospital Escuela “Oscar Danilo Rosales”.
La falta de un terreno no les ha permitido captar ayuda para construir un edificio, y la falta de éste impide que Wisconsin y “Bomberos sin Fronteras” de España les envíen los equipos necesarios para enfrentar un desastre.
Los únicos equipos que poseen son una ambulancia donada por la empresa Enitel, dos camiones cisternas y una unidad de rescate que recuperaron en la Dirección General de Bomberos de Chinandega, un número limitado de equipo personal para bombero y material misceláneo, informó Leoncio Salgado Terán, fundador y secretario de los bomberos.
GESTIONES INFRUCTUOSAS
Asegura que los oficiales Roberto Mayorga Prío, el recordado Don Salomón Somarriba Arrechavala y él, acompañados del Comandante de la Federación de Managua, hicieron algunas gestiones con la alcaldía para la devolución de las instalaciones, sin resultados.
“Hubo una resolución presidencial para que se entregaran todas las instalaciones en el país. El Ministerio de Gobernación nos entregó de manera formal el edificio, pero el alcalde Sampson que además es bombero se negó por razones políticas”, declara.
El actual vicealcalde Dr. Benjamín Barreto les ofreció “revisar el caso”, pero aún no cumple con la palabra empeñada. El edificio es ocupado por oficinas de la Comuna y la Defensa Civil.
Por su parte, el alcalde Denis Pérez y su asesor legal el Dr. Róger Cuadra Marenco sostienen que el edificio es una extensión propiedad de la Alcaldía, donde se instalarán próximamente las oficinas del Proyecto Río Chiquito.
DESTRUCCIÓN DE LOS EQUIPOS
“Después la intervención estatal del edificio, los equipos fueron convertidos en camiones de carga. Con el tiempo, destruidos por el mal uso que se les daba”, narra don Leoncio Salgado Terán, secretario de la benemérita institución.
“Lo que habíamos construido con sacrificios, empezó a derrumbarse con la destrucción de los equipos. Las unidades 20 y 21 fueron trasladadas a desmotadoras de Chinandega donde fueron desmanteladas para usarlas como camiones de carga y sustituidas por cisternas soviéticas que no tenían la capacidad de las nuestras”, recuerda Salgado Terán.
ENFRENTANDO MUCHAS DIFICULTADES
Las dificultades que les ha tocado atravesar a los bomberos, no limita su espíritu de servicio ni impide el ingreso de nuevos miembros y su preparación para estar listos ante una emergencia.
El Cuerpo de Bomberos de León dispone de sesenta jóvenes con deseos de servir a su comunidad. Todos los domingos realizan sus prácticas, reciben conocimientos de primeros auxilios impartidos por personal del hospital de León y cursos de rescate y salvamento con “Bomberos Unidos Sin Fronteras”, en Chinandega.
La institución se sostiene por sus propios medios y recursos y por contribución económica de una empresa privada, y del ingreso que generan algunos servicios de ambulancia, que no entran en el rango de emergencia.
HISTORIA DE SU FUNDACIÓN
El Cuerpo de Bomberos de León nació el 7 de diciembre de 1951, después de que un incendio destruyera el mercado central, farmacias y tiendas.
Se creó una estación de bomberos con 150 hombres, que se reunían en el Instituto Nacional de Occidente, Colegio San Ramón y casas particulares, para elaborar sus estatutos.
El alcalde Carlos Manuel Icaza les concedió un terreno cerca de Catedral, donde construyeron su edifico con la colaboración de las desmotadoras y el Ingenio que donaban 50 centavos por paca de algodón y 25 centavos por cada quintal de azúcar.
“Voluntarios trasladaban arena, ladrillos y realizaban todas las tareas de construcción del edificio. Teníamos los mejores equipos de Centroamérica y nuestra estación de bomberos fue la mejor a nivel nacional”, recuerda con nostalgia don Leoncio Salgado.