El paleontólogo Paul Sereno posa junto a la cabeza del fósil de un cocodrilo de hace 110 millones de años, descubierto en Nigeria.

Refuerzan teoría de fin de los dinosaurios por un meteorito

AFP AUCKLAND, NUEVA ZELANDA.-Científicos neocelandeses consideran que descubrieron una nueva prueba de que fue un meteorito lo que causó la desaparición de los dinosaurios de la superficie de la Tierra, hace 65 millones de años. Estas pruebas fueron encontradas en partículas de polen halladas en una mina de carbón de la costa oeste de la […]

AFP

AUCKLAND, NUEVA ZELANDA.-Científicos neocelandeses consideran que descubrieron una nueva prueba de que fue un meteorito lo que causó la desaparición de los dinosaurios de la superficie de la Tierra, hace 65 millones de años.

Estas pruebas fueron encontradas en partículas de polen halladas en una mina de carbón de la costa oeste de la neocelandesa Isla del Sur, explican los paleontólogos Chris Hollis e Ian Raine, del Institute of Geological and Nuclear Sciences (GNS) de Nueva Zelanda, y el geólogo Vivi Vadja, de la Universidad de Lund (Suecia), cuyos trabajos son publicados esta semana por la revista Science.

Los autores explican que hasta ahora los científicos consideraba que la destrucción de los bosques donde vivían los dinosaurios se debió a un enfriamiento de las temperaturas o a incendios provocados por la caída de un meteorito. Pero este fenómeno era considerado como limitado al continente americano, en un radio de varios miles de kilómetros alrededor del lugar en que cayó el meteorito, es decir, en la Península de Yucatán, en México.

El descubrimiento de los tres científicos demuestra que los efectos de ese cataclismo se sintieron en todo el globo terráqueo, cuya flora fue destruida, haciendo desaparecer el ecosistema en el que vivían los dinosaurios. Esa flora fue reemplazada por helechos primitivos en todo el planeta.

El carbón en el que fueron encontradas las partículas de polen fosilizado contenía, asimismo, concentraciones de iridio, cobalto y cromo, elementos mucho más abundantes en los meteoritos que en la superficie de la Tierra. La concentración de iridio es la más fuerte conocida, si se excluye las de las rocas marinas.

“El equipo debe seguir sus investigaciones para determinar si la destrucción de los bosques fue provocada por una oscuridad prolongada y por condiciones de glaciación causadas por el choque del meteorito, o bien si la destrucción fue la consecuencia de incendios que se propagaron por toda la superficie del planeta”, declaró Hollis.

“De todos modos, y en cualquiera de los dos casos, ya no es difícil ahora explicar la desaparición masiva de los grandes herbívoros que eran los dinosaurios, y de sus primos carnívoros, en particular en el hemisferio sur”, concluyó el paleontólogo.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí