- Defenderán su corona ante los Estados Unidos
Edgard Rodríguez C. Enviado Especial/[email protected]
Aun cuando debió batallar con una tenacidad sin límites a través de once entradas para poder prevalecer, Cuba siguió demostrando que tiene con qué hacerle frente a los retos que le plantean los nuevos tiempos en el béisbol.
En el partido más excitante y mejor jugado de cuantos se han realizado hasta ahora en el XXXIV Campeonato Mundial de Béisbol, Cuba se impuso ayer 3-1 a la compacta tropa de Japón y esta madrugada ha amanecido defendiendo la corona mundial frente a los Estados Unidos.
A quienes hemos seguido con bastante proximidad esta Copa Mundial, nos quedó la sensación de haber observado ayer la final anticipada del torneo. De hecho, se midieron las dos tropas más sólidas y sobrevivió la de mayor oficio.
Un elevado al jardín derecho de Antonio Pacheco en el inicio del undécimo episodio, quebró un empate 1-1 y le dio a Cuba el pase para la final, lo que constituyó a la vez, el espaldarazo que José Ariel Contreras necesitaba para apuntarse una gran victoria.
Contreras, quien de nuevo volvió a comportarse como la mejor carabina entre el staff del equipo cubano, sólo tuvo un parpadeo en la primera entrada, cuando el conjunto nipón se situó al frente 1-0, pero luego volvió con nueve scones al hilo.
El gigante de ébano dio boleto al lead off Hirokazu Ibata, quien se estafó la segunda y avanzó a tercera por falla del catcher Ariel Pestano, para anotar al instante, por hit de Tadahito Iguchi, mientras se calentaba la barra nipona.
Y mientras eso sucedía, el zurdo Shugo Fujii, comenzaba un rosario de ceros y por momentos dio la impresión que una carrera le bastaba para ganar. Su labor iba en ascenso y mostraba una serenidad casi pétrea pese a la enorme misión.
Pero en el quinto, sencillos de Omar Linares y Yobal Dueñas, junto a dos fallas de la defensa japonesa, permitieron el empate 1-1, que fue como el respiro que Contreras requería para imponer con mayor intensidad su dominio en el juego.
Los antillanos perdieron ahí mismo la oportunidad de tomar ventaja en el score, pero Dueñas fue out en el plato en una cerrada jugada que tuvo como elemento decisivo, un tiro exacto del patrullero izquierdo japonés Tomoaki Sato.
De nuevo el partido volvió a situarse en manos de los lanzadores y los scones se sucedieron uno tras otro sin mayores contratiempos, hasta que llegó el inicio de la undécima entrada y Cuba demostró por qué es el Campeón Mundial.
Lejos de mostrar flaquezas, el zurdo Fujii se observaba dominante, pero tras un out, Michel Enríquez le disparó hit y Orestes Kindelán vino con otro, que envió a la antesala a Enríquez, quien fue remolcado por elevado de Pacheco.
Fujii fue retirado y el también zurdo Kosuke Kato no pudo impedir una tercera anotación, remolcada por cañonazo de Dueñas para sellar la victoria cubana y asegurar el pase para la gran final ante el conjunto de Estados Unidos, que ayer superó a Taiwan 4-1 en otro gran duelo.
FUE DIFÍCIL
Cuba acumuló 10 hits, de los cuales 4 conectó en el noveno. Japón dio 8, de los cuales uno fue triple, justo el batazo que explotó a Contreras después de tirar 10.2 entradas. Pedro Lazo se encargó del out final, un ponchado.
En resumen, Contreras lanzó para 1 carrera, 8 hits, 9 ponches y 1 base durante 10.2 entradas. Fujii lo hizo para 8 hits, 3 carreras y 9 ponches en 10.2 episodios.