- Hay inconformidad porque se pudo hacer más en
el Mundial
Francisco Jarquín SotoESPECIAL PARA LA [email protected]
Luego de estar retenidos más de seis horas en el Aeropuerto de Los Ángeles, por llevar copia de la visa americana y no la original, arribó ayer por la mañana la mitad del contingente de la Selección Nacional que nos representó en el Campeonato Mundial de Béisbol de Taiwan, todavía convencido de que se pudo hacer un mejor trabajo.
La dificultad migratoria, provocada por las extremas medidas de seguridad después de los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos, mantuvo a la delegación nicaragüense en un área sin posibilidad de moverse a ningún sitio, hasta que se resolvió el problema para una parte de la delegación mientras la otra quedó a la espera.
Con todo y ese asterisco del viaje, los seleccionados se mostraron muy convencidos del alto nivel competitivo con el que jugó Nicaragua en el Mundial, sobre todo con equipos como Estados Unidos, Corea y China, los que estaban llenos de peloteros profesionales, muy contrario al nuestro.
“La mejor prueba del nivel del torneo en que estábamos fue la victoria frente a los gringos, si no, ustedes ahora miren, es ese mismo equipo el que va a protagonizar la final contra Cuba”, comentó Jimmy González, al instante en que supimos de su negociación con la directiva del Chinandega para jugar en la pelota de Primera División.
Para Jimmy la derrota más dolorosa de Nicaragua fue la que se sufrió ante China (4-2), primero por la falta de un batazo oportuno y segundo, por no aprovechar el trabajo del zurdo Oscar Torres, quien mantuvo amarrados a los asiáticos.
Peloteros como Jorge Luis Avellán y Sandy Moreno, pese a realizar muy buenos trabajos a la ofensiva en el Mundial, expresaron su deseo por haber dado más para el equipo, pero el nivel del torneo no les permitió más.
Pero hubo otros, como Eduardo Romero, que se mostraron muy desanimados por la falta de oportunidades en el torneo. “Al inicio pensé que jugaría, pero no se pudo. Primero me desanimé, luego lo que hice fue autoanimarme y hacer lo que más pudiera”.
Danilo Sotelo ni siquiera quería hablar. Lo único que dijo fue que Dios le había puesto una dura prueba, la más triste.
“No tienen ni idea de lo que es hacer un viaje tan largo y no poder jugar un solo partido. Fue horrible no poder ayudar al equipo”, reveló con mucho pesar.
ARRIBA EL RESTO
Hoy deben arribar el resto de jugadores de la Selección Nacional, que por problemas de cupo se quedaron en Taiwán. Esta mañana también llegan Julio Vallejos y Henry Roa que no viajaron ayer por problemas migratorios.
Este sábado llegaron Jorge Luis Avellán, Edgard López, Sandor Guido, Jimmy González, Próspero González, Eduardo Romero, Sandy Moreno, Danilo Sotelo, Yader Hodgson, Reymundo Leytón, Oscar Torres, Diego Sandino, acompañados por el coach Omar Cisneros.