Si usted quiere gratuitamente un chisporroteo de luces en el espacio sideral, deberá levantarse el domingo muy de madrugada, alejarse de las luces de la ciudad y buscar una zona alta y ver hacia el cielo. Los astrónomos aseguran que por el cielo surcarán decenas o hasta centenares de estrellas fugaces por hora.

Chispeo celestial

Lluvia de meteoros la madrugada del domingo Benjamín Blanco [email protected] En la madrugada de este domingo, la Luna dejará su trono en el cielo, para dar lugar al reinado de una lluvia de meteoros que bien vale la pena el desvelo. “Este año las condiciones son óptimas para observar este fenómeno porque la Luna Nueva […]

  • Lluvia de meteoros la madrugada del domingo

Benjamín Blanco [email protected]

En la madrugada de este domingo, la Luna dejará su trono en el cielo, para dar lugar al reinado de una lluvia de meteoros que bien vale la pena el desvelo.

“Este año las condiciones son óptimas para observar este fenómeno porque la Luna Nueva empieza el 15 de noviembre, o sea no habrá claridad lunar esa noche, dejándonos observar la mayoría de los meteoros en el cielo”, explicó a LA PRENSA Claudio Gutiérrez Cuarezma, estudiante nicaragüense de Ingeniería Industrial y de Sistemas y aficionado a la astronomía.

Las lluvias de meteoros usualmente duran unos siete días, pero el momento de más actividad celestial, será entre las 2 y las 4 de la mañana del próximo domingo.

El joven astrónomo por afición, comentó que los nombres meteoro, meteorito, y meteoroide son tres diferentes cosas. “Meteoro se refiere al flash de luz que se observa cuando se queman en la atmósfera; meteoroide se refiere a la partícula que flota o viaja por el espacio y meteorito se refiere a la piedra o partícula que sobrevive en la entrada a la atmósfera y que llega a la superficie de la Tierra”, diferenció Gutiérrez.

Aunque la mayoría de los meteoroides en nuestro vecindario planetario son sobras de la creación del sistema solar, estos meteoros que se podrán observar en la madrugada del domingo en particular, son restos del Cometa Temple-Tuttle, el cual le da la vuelta al sol cada 33 años.

Gutiérrez Cuarezma explicó que la lluvia de meteoros se observa cuando la Tierra pasa directamente junto a los restos del cometa y sus partículas se queman en nuestra atmósfera. La última vez que este cometa pasó cerca del Sol fue en 1998.

Un cometa es una bola de hielo, metal y rocas que se derriten y se evaporan a medida que se acerca al Sol, “por eso es que a los cometas les vemos cola cuando pasan cerca de la tierra”, dijo Gutiérrez.  

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