EFE
PARÍS.- El Observatorio para la Protección de los defensores de los Derechos Humanos instó al nuevo presidente de Nicaragua, Enrique Bolaños, a velar para que no sean víctimas de represalias y hostigamiento en el país latinoamericano.
En un informe enviado a las autoridades nicaragüenses y a las Naciones Unidas, el Observatorio consideró que la situación de los defensores de los Derechos Humanos en Nicaragua se inscribe en el contexto de una sociedad marcada por el bipartidismo que “ha llevado a la exclusión de toda forma de organización civil independiente”.
Ese clima se ha visto “exacerbado” en la última campaña presidencial, de la que salió victorioso Bolaños el pasado día cuatro.
El informe señaló que “los actores políticos, y en particular los que ejercen el poder, consideran el movimiento asociativo como la expresión de una oposición política”, y sus integrantes “como enemigos del Estado o delincuentes”.
Asimismo, las organizaciones no gubernamentales o las personas que defienden los derechos civiles, políticos, económicos o sociales sufren “el desprecio de las autoridades y de todas las fuerzas políticas que luchan por el poder”, según el documento elaborado por el Observatorio, con sede en París.
El informe destacó también “las artimañas administrativas, el abuso de poder, las campañas perniciosas de descrédito o las calumnias a las que son sometidos los militantes de los derechos humanos y, especialmente, las mujeres comprometidas en los procesos de organización de la sociedad civil y la defensa del derecho a la salud y a la justicia social”.
En particular, en la Región Autónoma del Atlántico Norte, la relación entre las autoridades y los defensores de los Derechos Humanos “se inscribe en un clima de violencia, de manipulación y de carencia institucional que pone en peligro aún más gravemente su seguridad personal”, según el Observatorio.