Sin discriminaciones, Enrique Galeano de la isla de Ometepe y Róger Vallecillo de Managua, con una diferencia de edad de más de 30 años, están atrapados por la misma enfermedad: diabetes.

El azúcar que mata

Amalia Morales [email protected] Hoy es Día Mundial de la Diabetes o “azúcar”, enfermedad crónica que sólo una de cada cinco personas sabe que la tiene. Róger Vallecillo supo que era diabético hace cuatro años. A los 28 abriles, que para entonces tenía, quiso resistirse a ese diagnóstico. Pero los síntomas de la enfermedad pronto lo […]

Amalia Morales [email protected]

Hoy es Día Mundial de la Diabetes o “azúcar”, enfermedad crónica que sólo una de cada cinco personas sabe que la tiene.

Róger Vallecillo supo que era diabético hace cuatro años. A los 28 abriles, que para entonces tenía, quiso resistirse a ese diagnóstico.

Pero los síntomas de la enfermedad pronto lo hicieron cambiar de opinión. En un lapso de tres meses perdió 50 libras. Otras consecuencias fueron la insaciable sed y los perennes dolores de cabeza.

Esos malestares disminuyeron cuando Vallecillo, que es comerciante ambulante, se sometió a tratamiento médico. Se alejó lo más que pudo de las grasas y de comidas dulces, comenzó a caminar y a tragar pastillas.

Todos los días antes de mediodía se toma una píldora de Amudiac, medicamento que le “regula la glucosa (azúcar)”.

Vallecillo se trató a tiempo, pero mucha gente pasa años con la enfermedad sin saberlo, según sostiene el endocrinólogo Francisco Bolaños.

MILLONES DE DIABÉTICOS

La Asociación Americana de Diabetes (ADA) estima que en el mundo existen unos 180 millones de diabéticos. Y se prevé que para el 2025 habrá 300 millones con la enfermedad.

En el mundo se considera como la quinta causa de muerte. En Nicaragua ocupa el tercer puesto entre las muertes por enfermedades crónicas con un índice aproximado del 15 por ciento por cada 100 mil habitantes.

Las enfermedades crónicas con mayores tasas de mortalidad son los trastornos del sistema circulatorio y los tumores.

El Minsa reconoce la incidencia de la diabetes en el país y ha trazado dos líneas de acción en su programa de modernización, orientadas a fortalecer la atención y a elaborar un protocolo de atención que contribuiría a mejorar la calidad de atención.

CONFÍAN TRATAMIENTO A PRIVADOS

Sin embargo, pacientes como Róger Vallecillo y Enrique Galeano, de la Isla de Ometepe, confían el tratamiento de su enfermedad en centros privados.

La razón de esa preferencia es sencilla: en los Centros de Salud los medicamentos requeridos son insuficientes.

También influye que en los Centros de Salud los pacientes son vistos por médicos generales, mientras que en las clínicas son tratados por expertos.

Carlos Barahona, hijo de Enrique Galeano, dice que cada visita de su papá al médico cuesta a veces entre 400 y 500 córdobas. La pastilla más barata para la enfermedad no cuesta menos de cinco córdobas con 50 centavos.

Bolaños, que preside la fundación Pro-ayuda a Enfermos Crónicos situada en Ciudad Jardín en Managua, añadió que el frasco de insulina, que en dependencia del consumo dura de tres semanas a un mes, vale entre 350 y 380 córdobas.

El endocrinólogo reconoció que algunos de los remedios para diabetes están incluidos en la lista de medicamentos básicos del Minsa, pero igual que los pacientes, consideró que la distribución es insuficiente.

Advirtió que la diabetes no sólo mata, sino que también provoca invalidez. Muchas personas pierden la vista o sufren amputaciones por el azúcar, que también provoca afecciones cardiovasculares.

Fuente: Funpec y Minsa  

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