- Presencia de 600 estudiantes puso en alerta roja a bomberos
- Derrame accidental de combustible a orillas de un generador causó
el incendio
Juan Rodríguez [email protected]
Aparentemente, el descuido de un trabajador del Instituto Cristiano León de Judá, en el Barrio Loma Linda, fue lo que provocó ayer un incendio accidental de mediana proporción, en una bodega situada en la segunda planta.
Por fortuna, sólo una persona resultó quemada parcialmente.
Lo peligroso del hecho es que ocurrió en un centro al que asisten diariamente más de 600 niños, los que al momento del siniestro (diez y media de la mañana), disfrutaban de su hora de receso por todas las áreas del instituto.
DESCUIDO
El lesionado es Daniel González, conductor del centro de estudios, que al momento de producirse el incendio estaba echándole gasolina al tanque de la planta de electricidad.
Sin que él se percatara, parte del líquido se chorreó cerca del generador, y como la planta tenía más de cuatro horas de estar funcionado, tomó fuego, explicaron algunos bomberos al investigar el hecho.
La potencia de la planta era de cuatro mil voltios y la habían puesto a funcionar desde las siete de la mañana, aunque había sido apagada para echarle más combustible, explicó Ramón Brenes, director del instituto.
González resultó quemado en los brazos y cara, y milagrosamente fue la única persona lesionada, confirmaron los bomberos que acudieron al lugar del siniestro: unas 10 unidades entre ambulancias, camiones de bomberos y de rescate.
EXPLICACIONES
El reverendo Brenes explicó que al señor González se le encargó comprar más combustible para la planta eléctrica.
Aparentemente, en el sector no había luz domiciliar desde temprano, pues Unión Fenosa habría avisado que el servicio iba a estar interrumpido hasta las cuatro de la tarde.
“Cuando falta el servicio eléctrico tantas horas, necesariamente tenemos que echar a andar la planta eléctrica porque la usamos para los cambios de horas, sonar el timbre, y la sala de computadoras”, precisó Brenes.
Dijo que “quince computadores del instituto y otro material didáctico se logró poner a salvo. Damos gracias a Dios que el fuego no se propagó, y que no hubo estudiantes lesionados. Agradecemos la rápida respuesta de los bomberos y lamentamos lo sucedido al conductor”, indicó finalmente el director del Colegio Cristiano León de Judá.