- No se trata de hacer propaganda gratuita, a juicio de este promotor de turismo, citar lugares es la pauta necesaria para incentivar la visita de nacionales y extranjeros. El entusiasmo por el desarrollo de la industria, pese a las adversidades internacionales, no recae, razón por la cual pretenden reunirse con el presidente electo, Enrique Bolaños, de quien esperan les apoye incondicionalmente
María Antonia López Manzanares [email protected]
A los trece años, cuando aún tenía edad para jugar chibola o trompo, tuvo una motivación casi inmediata por entrar a un mundo que no termina por descubrir. Ahora cuenta con 48 años, la experiencia acumulada vale para convertirse en un incansable descriptor de las bellezas nacionales. Hay que ver cuántas anécdotas es capaz de contar a cuanto turista ha trasladado a este país, utilizando como canales las empresas que representa y el trabajo coordinado que hacen otras personas al igual que él para posesionar a Nicaragua como un destino cuya belleza natural es incomparable.
Sus padres fueron los creadores de la empresa conocida como Viajes Munditur, una de las más reconocidas en la vieja Managua, ubicada hace más de 30 años en la Calle 15 de Septiembre.
A sus trece años ya dominaba el inglés, fue ésta una de las puertas de entrada que Adán encontró para incursionar en el campo turístico. Le pagaban cinco o diez dólares para hacer un recorrido en Managua, Granada o Masaya.
Había vivido en Estados Unidos, en Argentina, luego en Masaya, pero no le agradaba hasta que llegaron a Managua, donde al establecerse la empresa la oportunidad de percibir ese dinero que pagaban los turistas, comenzó a ser atractivo para un jovenzuelo.
LA PRENSA: ¿Cómo fue entonces interesándose en los asuntos del turismo?
Adán Gaitán: Realmente el interés fue por asunto económico, pero después comencé a ver que los extranjeros tenían aprecio por las cosas nuestras, mientras nosotros como las vemos todos los días creemos que en realidad no es interesante. A los 15 ó 16 años comenzamos con un chofer que enterramos hace tres días Mercedes Flores (q.e.p.d.), y teníamos un microbús Wolswagen, sacamos unos folletos y en ese tiempo sólo estaba el Gran Hotel, después estaban el Estrella, el Nicaragua, el Intercontinental, Las Mercedes y el Palmoral. Luego tuvimos la segunda sucursal de Viajes Munditur en los años previos al terremoto de 1972.
Me bachilleré en el Americano, y pasé todo un año sin estudiar, pero dedicado al turismo receptivo.
LP: ¿El vínculo establecido durante su adolescencia con el turismo estaba totalmente ligado al negocio que desarrollaban sus padres?
AG: Me entró por la parte económica. Yo ganaba de 40 a 50 dólares cada fin de semana, después cuando salí del Americano, mi abuela que estaba en Argentina venía a visitarme e insistía en que estudiara, yo quería algo relacionado al turismo pero no había. Conocí a don Jaime Incer y me metió en Humanidades, pero no era lo que quería y como mi familia es de abogados, estudié derecho, pero mi principal dedicación es la agencia de viajes de la cual soy socio con mi familia y la operadora de turismo que hasta después de dos años del huracán Mitch está comenzando a agarrar auge.
Entonces, a mí me gustó que con sólo mostrar la cultura, paisajes, lo que uno es en realidad, y mira que es un negocio que no le quita sino le da al país, porque nacional e internacionalmente da reconocimiento.
Por otro lado, se aprende a ver por los ojos de otra persona, cosas que uno no mira todos los días.
Después comienza, por la pasión mía por la naturaleza, y ya con los grupos de cazadores y pescadores deportivos se desarrolla más el interés por el turismo porque es más especializado.
La diferencia nace en la actividad que desarrollamos. Como operador de turismo, y en la Asociación de Operadores de Turismo siempre tratamos de explicar que nuestro trabajo es como un director de orquesta, nosotros somos los que propiciamos la actividad turística coordinada con los que venden servicios.
LP: ¿Qué importancia reviste que ustedes representen a una de las empresas de viajes más antiguas del país?
AG: Nos gratifica saber que no estamos solos. Hubo un tiempo en que los amigos me dijeron que era loco, con esto del turismo, que era loco por andar enlodado cazando patos. Que era loco por creer que un chele vendría a ver un volcán echar humo o ver las isletas cochinas, como me dicen de repente.
LP: ¿Hubo un momento en que sintieron la necesidad de crear la tour operadora para vincularla a la agencia de viajes?
AG: Sí, conseguimos un Wolswagen que vendimos para comprar otros dos, en el año 70 aproximadamente, teníamos grupos de hasta 20 y 30 personas ancianas que pasaban dos o tres días. Teníamos el tour de Managua y León Viejo, el actual León y los Hervideros de San Jacinto.
La gente me dice por qué voy tanto a esos lugares, pero eso es lo distinto, es lo que la gente disfruta, cuando uno ve cómo una persona que no conoce un plato de sopa de mondongo, lo come, siente un sabor distinto y lo comenta.
LP: Usted es representante de varias organizaciones de turismo, ¿eso ha servido para aglutinar esfuerzos en torno a la industria?
AG: Creo que el 99 por ciento de los operadores de turismo estamos aglomerados donde hemos conseguido unidad, auxilio mutuo y la promoción de Nicaragua como un destino.
La desorganización del sector vino a resolverse con la Cámara Nacional de Turismo cuando en el 90 se le dio mayor auge, tenemos 6 organizaciones distintas: líneas aéreas, hoteles, restaurantes, agencias de viaje, operadores de turismo y agencias que alquilan automóviles. Es la que tiene representación oficial. De allí cada asociación vela por sus propios intereses.
En este momento estamos abogados a conseguir una cita con el presidente electo Enrique Bolaños o con el vice para exponerle nuestro sentir sobre cómo mejorar el turismo, cómo va a llegar a ser el más grande generador de impuestos en este país. La gente piensa que hay que hacer mucha infraestructura, pero no es cierto, porque un verdadero destino lo hacemos los operadores de turismo, cuando detectamos que hay algo singular que vender.
Estamos organizando giras para el turismo interno, para estudiantes con un valor de 1,200 córdobas, cuando a los extranjeros generalmente se les cobra arriba de 200 dólares. La idea es que la juventud conozca lo que tenemos.
LP: ¿Pero esos precios son muy altos, aún para las condiciones económicas de la población nicaragüense?
AG: El anterior es por los costos, pero tenemos programados otros para estudiantes que son excursiones por un día que valen de 8 a 12 dólares, con un almuerzo de vigorón con cacao en el parque central de Granada. Tiene razón al decir, que para el país es un poco caro, pero para un extranjero, no es tan caro. Y poco a poco, el nicaragüense va recuperando el fulgor o el bienestar económico.
Viera los fines de semana en los centros nocturnos atiborrados de jóvenes que gastan mucho, y en vez de que los gasten en licor, mejor los ahorren para que una vez cada tres meses hagan una gira como ésa. Allí hay un llamado que hacer a los empresarios, el que invente alguna actividad de recreación para los jóvenes de 12 a 16 años que no tenga alcohol, ni cantinas, ése va a hacer dinero, porque no hay diversión para ellos.
Falta patriotismo en este país para lograr un financiamiento adecuado, es lo que vamos a pedir al gobierno que consigan un milloncito para hacer un mercado que me va a dar resultados dos años después, no para que me estén cobrando al mes siguiente. Nosotros necesitamos unos vehículos apropiados, aunque el Intur nos exonera del pago de impuestos pero solamente el cinco por ciento y vamos a ver si con los certificados de crédito fiscal podemos hacer algo para comprar.
LP: ¿Ya pueden hacer uso de los Fondos de Certificados de Inversión Turística?
AG: Ya se están comenzando a aplicar, hay muchas dudas, muchos recelos, pero se tiene que explicar la inversión que se va hacer para aumentar los impuestos.
LP: ¿La Ley de Incentivos les ha dado resultados?
AG: Nos ha apoyado bastante, sé que hay un impacto de inversiones extranjeras, pero hace falta mayor divulgación, faltan reglas claras del juego, para que en dos o tres años hayan efectos positivos… las inversiones que han llegado son seguras.
LP: ¿Se puede decir que el turismo ya despegó?
AG: Hace mucho despegó, turismo somos todos, porque aunque no estamos todos los actores, ya estamos propiciando la venida de visitantes extranjeros que vean nuestra cultura, artesanías, personas y todo lo que tiene Nicaragua. Hasta las cosas que no nos gustan es turismo.
LP: ¿Hay problemas puntuales que tiene el turismo y se puedan resolver en el mediano plazo?
AG: El Intur con lo que recibe, que es poco, está echando casi el 80 por ciento de su presupuesto para la promoción, nacional e internacional, creo que si el gobierno invierte uno o dos millones el turismo va a ver sus frutos en poco tiempo.
Cuando todos cooperamos se hacen maravillas, con el Intur tenemos varios convenios y uno de ellos es asistir a las fiestas internacionales, porque el producto lo trabajan las operadoras de turismo. Trabajamos como cuerpo y nos apoyamos.
LP: ¿Cuál es la perspectiva futura que le ve al turismo en Nicaragua?
AG: Depende. Si seguimos caminando como estamos ahorita, Nicaragua puede entrar a un turismo más especializado, como ir a la selva, Ometepe, y otros que estamos descubriendo. Si el Gobierno nos continúa dando ese apoyo vamos a ir poco a poco, y con un salto cualitativo de inversión los empresarios hacemos la parte nuestra, que la Ley 306 de Incentivos sea cumplida para los fines que fue creada.
CURRÍCULUM VITAE
Casado, padre de tres hijos, el menor de ellos es el más entusiasta y le acompaña a cuanta gira se presente.
– Tiene 35 años de trabajar para la industria turística nacional.
– Estudió derecho “para que no me dieran vuelta”.
– Imparte clases de turismo en la Universidad del Valle.
– Pertenece a la junta directiva del Intur.
– Es tesorero de la Cámara Nicaragüense de Turismo.
– Presidente de la Asociación Centroamericana de Operadores de Turismo.
– Presidente de la Asociación Nicaragüense de Turismo Receptivo.
El turismo receptivo
María Antonia López Manzanares
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El turismo receptivo es una modalidad de la industria que ha sido impulsada por la empresa dirigida por Adán Gaitán.
Recordó que en aquellos tiempos llegaban taxis desde el Gran Hotel a la empresa ubicada en la Calle 15 de Septiembre, los pasajeros hacían reservaciones. La principal excursión era viajar a Masaya, Granada, el Museo de Nindirí, las Isletas y el almuerzo en el Restaurante Tip Top, el único con calidad en ese tiempo.
En esa época comenzaron a llegar al país grupos de cazadores de patos y palomas migratorias, y es lo que ha dado pauta para la especialización.
Según Gaitán, el turismo de aventuras es muy atractivo, porque siente temor donde hay mucha aglomeración de personas, como sucede en los Resort.
Está seguro que no solamente los asuntos políticos internos son los que provocan atrasos al sector. “Con o sin las elecciones, con o sin los atentados, Nicaragua necesita proyectarse en una forma cultural, estamos compitiendo con un mercado por el contenido que tiene, somos el país más seguro y eso no se conoce”.
Para este promotor del turismo es necesario desarrollar la cultura turística en el país, y es lo que trata de motivar en sus alumnos, en cuanto al servicio que se ofrece.
“Nosotros ofrecemos cosas distintas, y el gran potencial que tenemos somos los nicaragüenses y la otra cosa es que es éste un país que tiene mucho por descubrir”, agregó
Hay un grupo que hará propaganda para dar excursiones especializadas en museos, lagos, volcanes, cacería deportiva, alpinismo, de observación de aves, canopy (transportarse entre árboles) o buscar las selvas de Nicaragua.
“Esperamos que eso pueda tener mayor resultado, porque es más específico. Si quiero competir con playas, no es tan bueno, pero cuando hablamos de lo desconocido, la aventura, lo salvaje, de llevar a la gente hacer safari, se emocionan”.
Otras alternativas que serán presentadas son las excursiones para estudiantes valoradas en 1,200 córdobas hacia Solentiname con paseo a Los Guatusos y El Castillo.