La Bolsa, el Nasdaq y la Psicología

Rómulo Sánchez Leytón* En los últimos años se han vuelto populares los valores bursátiles, especialmente las acciones. El espectro de accionistas en Estados Unidos hoy es de millones. En Alemania al final del 2000 existían unos 6.3 millones, “jugando” a la bolsa. La bolsa se define genéricamente como el mercado donde se transan títulos valores, […]

Rómulo Sánchez Leytón*

En los últimos años se han vuelto populares los valores bursátiles, especialmente las acciones. El espectro de accionistas en Estados Unidos hoy es de millones.

En Alemania al final del 2000 existían unos 6.3 millones, “jugando” a la bolsa.

La bolsa se define genéricamente como el mercado donde se transan títulos valores, bonos, pagarés, acciones y divisas. La acción es el clásico instrumento de inversión de la bolsa. Ella ofrece posibilidades de ganancias a su propietario y proporciona liquidez a la economía. Si la empresa tiene ganancias, los accionistas obtienen dividendos, si tiene pérdidas, las acciones tienen poco valor, y no es el momento más adecuado de venderlas.

¿Qué determina el valor de las acciones? El mismo está determinado en primera instancia, por la oferta y la demanda; el entorno, las expectativas de los inversionistas respecto a las futuras utilidades de las empresas. La situación económica de Estados Unidos (mercado accionario más importante) y mundial. Ese precio es fluctuante y volátil por la misma naturaleza del mercado. Las acciones tienen siempre un valor nominal, en la bolsa el precio oscila por debajo o sobre ese valor.

Los índices son el barómetro de los mercados de acciones. Los mismos sirven de orientación a los inversionistas en los mercados bursátiles; muestran e influyen en el curso y tendencia de las mismas. Los índices internacionales más importantes son: El Dow Jones Industrial Average, el S&P-500 y el Nasdaq (New York); el Dax30 (Frankfurt), el Nikkei-225 (Tokio), el CAC-40 (París), y el Ft-SE100 (Londres). El valor del índice no tiene tanta relevancia per se, como se pudiera pensar. La cifra sirve para reflejar el valor del mercado hasta el día de hoy, en relación a un punto de referencia que puede ser una semana, un mes, un año etc.

El Nasdaq (N), o Asociación Nacional de Agentes Operadores de Acciones según Cotizaciones Automáticas, (National Association of Securities Dealers Automated Quotations Systems, por sus siglas en inglés), representa el valor promedio de las acciones en empresas del Know How, o de la llamada “New Economy”. Al N pertenecen más de 400 sociedades anónimas. Es un indicador del valor de las acciones de compañías tecnológicas de punta en los Estados Unidos. Funciona sobre una base electrónica. En general agrupa a los valores de empresas de alta tecnología de las comunicaciones, industria biológica, internet, logística, medios, etc. En el N están firmas como: Amazon, AOL, Biogen, Amgen, Cisco Systems, Dell Computer, Ebay, Lycos, Oracle, Sun Microsystems, Yahoo, etc. Es pues, la bolsa tecnológica de los Estados Unidos. Ellas están muy vinculadas a la productividad y eficiencia de la economía norteamericana.

El impacto de los sucesos del 11 de septiembre ha golpeado profundamente los mercados de la bolsa; se desmoronaron las torres y con ellas también la bolsa. El crash financiero del 29, o la ocurrida el 19 de octubre de 1987, inscrito en la historia bursátil como el “lunes negro” son hechos históricos no proscritos.

También hubo caída de los valores, en octubre de 1998 y del 2000. Pueden suceder alzas inusitadas en un solo día, cuando la bolsa se recupera de estrepitosas caídas, o pánico creado por un suceso político, tragedia natural, o cuando habla Greenspan, actual presidente de la Fed, quien ya redujo por décima vez desde enero las tasas de interés en los EE.UU.

Invertir en la bolsa implica asumir riesgos, grandes chances y la total pérdida.

Los riesgos se pueden minimizar, diversificando las compras de acciones, mientras mayor sea el mosaico de empresas, menos riesgo se corre. Así están a disposición otros instrumentos, como los fondos mutuos de inversión, en lugar de la compra individual de acciones que implica más riesgo de mercado. También se puede recurrir a la asesoría financiera especializada.

Para algunos la cuestión de la bolsa tiene que ver con el sentimiento, la intuición, una especie de “Basic Instinct”, porque la bolsa es gobernada por la psicología. El componente subjetivo tiene un peso importante en el precio de cada transacción. Para obtener resultados financieros rentables en la bolsa, hay que intentar realizar inversiones “inteligentes” en el mediano y el largo plazo.

El efecto Bin Laden sumergió en el sótano a los mercados financieros y profundizó la crisis (a excepción de las acciones de la industria bélica que han subido vertiginosamente en Wall Street). Los mercados bursátiles están deprimidos y hay incertidumbre, escepticismo y pánico para las compras. Las quiebras de las empresas constituye un riesgo mayúsculo. Ni el economista más profético, ni los “astrólogos financieros”, pueden predecir con exactitud dónde estarán el valor de los índices y de las acciones al final del año. En economía y las finanzas el pronóstico es un negocio de mucho riesgo. El índice N tenía en octubre del 2000 un valor cercano a 3,500 puntos y cayó en octubre del 2001 a cerca de 1,725 puntos, para un descenso del valor de 49 %. El Nikei, el Dow Jones y el Dax habían caído en el mismo período 28.5%, 8.8 % y 30% respectivamente.

Hoy no se necesita ser un gurú financiero, ni tener grandes capitales como G. Soros o Bill Gates para invertir en la bolsa. “Cualquiera” que tenga ahorros y una computadora —(muy difícil para la gran mayoría en Nicaragua— por los escasos márgenes de ahorro), puede comprar y vender acciones y ser copropietario de empresas de renombre internacional. ¡Qué les parece! El capital tiene muchos propietarios, se socializa y las ganancias se democratizan. Sólo se necesita un poco de olfato y apostar al omnipotente mercado. Todos podemos ser capitalistas en tiempos de la globalización. Algunos me acusarán de cinismo, pero asumo el riesgo.

Que alguien nos salve de los especuladores agresivos e inescrupulosos. Por suerte están de moda las “asimetrías de los mercados” y; los especuladores de la bolsa, son seguramente especímenes ejemplares, moviéndose con las altas y las bajas.

* Doctor en Economía  

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