- Sánchez ordena
a su tropa no
bajar la cabeza
Edgard Rodríguez C.Enviado Especial/[email protected]
Algunas cabezas parecían ir en declive, y uno que otro luchaba contra lágrimas que se asomaron a sus ojos, pero Julio Sánchez se situó al frente, y con la voz de mando que le caracteriza los llamó a mirar de frente.
“¡Que nadie llore! Es cierto, fallamos, pero ofrecimos nuestro mejor esfuerzo. Eso será reconocido”, indicó el timonel, mientras el silencio reinaba en la caseta nica, una vez que Corea del Sur había asestado el golpe letal que nos sacó del XXXIV Campeonato Mundial de Béisbol.
Sánchez y sus técnicos eran los más serenos, mientras se vivía un instante que 24 horas atrás se consideró casi improbable de ocurrir. Estábamos eliminados, y toda ilusión por saltar hacia los play offs había sido eclipsada por Corea.
“Ni modo, fallamos. Nuestra meta era clasificar entre los primeros ocho, pero no se pudo, aunque sí puedo certificar que los muchachos se emplearon a fondo en un torneo que está fuera de nuestro alcance”, apuntó el timonel pinolero.
Sánchez hizo luego un recuento del proceso que terminó en el viaje a Taiwan y subrayó la escasa asistencia que el equipo tuvo, al igual que reconocía el nivel de los rivales, que con sus profesionales, han adquirido otra dimensión.
“Nosotros vinimos a este Mundial conscientes de su grado de dificultad, y sólo confiando en que a base de corazón y agallas, se podía conseguir el salto, pero no se pudo. Sin embargo, lo intentamos con todo la hombría posible”, afirmó.
El timonel considera que esta falla, debe obligar un replanteo sobre la atención que merece nuestro béisbol para sobrevivir en un contexto cada vez más duro y con menos respaldo económico, como ocurrió ahora con el viaje a este país.
“Ahora le doy la razón a Oswaldo Gil, quien ha dicho siempre que equipos como nosotros y el mismo Puerto Rico, no tenemos mucho que ofrecer en este tipo de eventos, porque los profesionales han trastocado el orden que existía”, dijo.
En similares términos que Sánchez se expresó Henry Roa, quien una vez más ha resultado el bateador de porcentaje más alto entre la escuadra nica. Roa dice que, efectivamente, no hay motivos para sentirse avergonzados tras la caída.
“Comenzado por mi actuación personal, yo me voy contento del Mundial. Y a la vez, pienso que el equipo hizo lo que más pudo. Ahora se podrá decir que se le pudo ganar a Dominicana o China, pero no lo hicimos aunque tratamos”, afirma.
Julio Vallejos piensa sobre esa misma perspectiva, pero con su estilo peculiar, sostiene que esta eliminación sirve para que “pongamos los pies en la tierra y en el futuro comprendamos que la distancia con los rivales es muy grande”.
LO BATEARON
Oscar Torres estaba apenado, pero no pretendía ser tragado por la tierra… “No tengo excusas. Me batearon, ¿qué vamos a hacer?”, explicó el zurdo con sus ojos enrojecidos.
“Si he caído mejor, quizá habría evitado dos hits por mi zona. Además, el árbitro no me cantó algunas pitcheadas y me puso contra la pared, pero no voy a poner eso de excusa. Me batearon”, agregó.