Edmundo Benito López, “propietario” de la empresa “Constructora Vega y Salgado”, se muestra sorprendido al ver la carta que envió a Multicambios para hacer “una operación urgente” con la transacción del cheque número 1276.

“Empresario” nervioso y confundido

Jorge Loáisiga Mayorga [email protected] Edmundo Benito López es el propietario de la “empresa” Constructora Vega y Salgado. El sábado por la mañana estaba nervioso, confundido y con versiones confusas sobre el destino que tuvo el dinero del cheque 1276 librado por Petronic a favor de “Constructora Vega y Salgado y/o Margarita Sánchez” por un monto […]

Jorge Loáisiga Mayorga [email protected]

Edmundo Benito López es el propietario de la “empresa” Constructora Vega y Salgado. El sábado por la mañana estaba nervioso, confundido y con versiones confusas sobre el destino que tuvo el dinero del cheque 1276 librado por Petronic a favor de “Constructora Vega y Salgado y/o Margarita Sánchez” por un monto de 214,800 córdobas.

Ese cheque fue librado por Petronic, a solicitud de la DGI para el pago de impuestos de Petronic en concepto de Nota de Crédito, y según la DGI con ese dinero se pagó a la empresa Constructora Vega y Salgado, por mejoras y remodelación en la bodega especies fiscales de la DGI.

Pero el cheque no fue recibido por su beneficiaria, sino por María Lourdes Hernández, secretaria de la Dirección Administrativa Financiera de la DGI. El cheque fue cambiado en Multicambios por el mensajero de Multicambios en el Bancentro y fue utilizado para comprar dólares en esa casa de cambios.

López no sabe que el dinero que salió de Petronic a nombre de su empresa fue utilizado para pagar una deuda de Gestiones y Negocios Inmobiliarios S.A. (Geninsa) con el Banco Nicaragüense de Industria y Comercio (Banic).

La “empresa” funciona en el patio de su casa, en realidad en un pequeño taller, que ahora tiene otro nombre: Reparaciones Edmundo. Está ubicado de donde fue la sucursal del Banco Nicaragüense de Industria y Comercio en el Barrio San Luis, Carretera Norte, una cuadra al sur, a escasas cuatro cuadras de donde vive Juan Alberto Gómez, otra de las personas que estaban catalogadas como fantasmas involucrados en los checazos.

Esa empresa nunca ha estado registrada en la Cámara de la Construcción, según confirmó Alejandro Palacios, Secretario de esa Cámara.

López es soldador, fontanero y electricista, entre otras cosas, en buen nicaragüense, es un “rumbero”. Lo encontramos haciendo trabajos de soldadura, y cuando le explicamos sobre nuestras indagaciones dijo: “Ni ustedes ni yo tenemos por qué andar averiguando esas cosas”.

“Yo recibí el dinero y se utilizó para compras”, dijo en una primera ocasión.

¿Está seguro de que recibió el dinero de este cheque?

Es que fueron varios cheques, no me acuerdo.

¿Y quién es Margarita Sánchez?

Una señora.

¿Qué señora y dónde la podemos localizar?

Una señora. No sé.

¿Sabe usted que el dinero que salió de Petronic a nombre de su empresa fue utilizado para pagar una deuda que tenía Geninsa con el Banic?

Geninsa, Geninsa, Geninsa, ahhh, no sé, pero yo recibí el dinero y se utilizó para hacer trabajos.

¿Qué tipo de trabajos?

De todo. Mampostería, hierro y otras cosas. No me acuerdo. Pero todo eso ya fue aclarado en los Juzgados. Yo fui a declarar a los Juzgados cuando todo eso.

¿Y qué dijo?

Eso, que los “riales” los recibí yo.  

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