Ángela Ávalos R.
TOMADO DE LA NACION/COSTA RICA.- El pasado viernes no había nadie en la casa de Milton Argüello Aragón. Toda la familia acompañó su cuerpo hasta Chontales, en Nicaragua, donde será sepultado hoy.
En la casa, en San Rafael Abajo de Desamparados, sólo estaba Digna Espino, amiga muy cercana de la familia.
Digna reiteró, aún con enojo en la voz, que a Milton Argüello lo dejaron “morir como a un perro” en el servicio de urgencias del Hospital San Juan de Dios.
Milton, de 39 años, falleció a las 6 a.m. del jueves anterior en ese hospital, tras sufrir un infarto. Sus familiares aseguran que se le dejó morir sin atención.
“Él llegó con síntomas de infarto y nada le dieron. El doctor ni siquiera le puso el estetoscopio ni le tomó los signos vitales”, manifestó Digna.
DEFIENDE ACTUACION
Pero el subdirector del “San Juan”, Mario Arias Murillo, aseguró que, de acuerdo con la información recabada hasta el mediodía del viernes, no se ha podido comprobar que hubiera negligencia en su actuación.
Arias defendió el procedimiento que se siguió. Dice que es el establecido por el hospital.
Pero, ¿si hay sospechas de infarto, por mínimas que sean, no se debió actuar rápido?
Arias respondió que, según lo dicho por los dos médicos residentes que atendieron a Milton, éste llegó bien, a las 4:47 a.m., quejándose sólo de un dolor de pecho y que, por eso, consideraron que podía esperar.
El caso ahora está en manos del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
La familia dijo que demandará pronto al hospital por negligencia.
Arias dejó en manos del OIJ determinar si hubo o no responsables en este caso.