AP y EFE
DOHA.- Ayer la Organización Mundial de Comercio (OMC) admitió también en su seno a Taiwan. Según un acuerdo informal de 1992, Taiwan no podía incorporarse antes de China, que considera a la isla una provincia suya.
Para efectos de la OMC, Taiwan estará clasificado como un “territorio con aduana separada”.
El ministro de Economía de Taiwan, Lin Hsin-i, previó que el encuentro adoptaría una “serie de reglas justas, razonables y transparentes” para las nuevas negociaciones comerciales, las cuales ayudarían a que los países en desarrollo emularan el éxito taiwanés en la “generación de crecimiento económico y de mejores estándares de vida”.
La adhesión de Taiwan será ratificada con la firma de un acuerdo mañana.
Por su parte, China continental firmó ayer el documento de adhesión a la Organización Mundial del Comercio (OMC), que pone fin a un proceso de quince años de negociación y abre la puerta del sistema multilateral de comercio al gigante asiático.
La ceremonia oficial de firma del acuerdo, que era uno de los momentos más esperados de la cuarta conferencia ministerial que la OMC realiza en Doha, corrió a cargo de su director general, Mike Moore, y del ministro de Comercio Exterior de China, Shi Guangheng.
El proceso de adhesión de China a la OMC ha sido el más largo de todos los países y estuvo preñado de dificultades, en buena parte por este gran potencial económico, que llevó a gran número de miembros a negociar acuerdos bilaterales con Pekín.
China deberá seguir profundizando sus reformas económicas y abrir de forma gradual pero efectiva sectores como la banca las telecomunicaciones, los seguros de vida o la industria del automóvil.
Los acuerdos con la OMC incluyen la reducción de los aranceles que se situarán en una media del 15 por ciento para los productos agrícolas, y del 8.9 por ciento para los industriales, para los que se eliminarán las restricciones no arancelarias.
El ingreso de China a la OMC podría cambiar el panorama económico mundial, pues, con 1,300 millones de consumidores potenciales y un intercambio comercial anual de 480,000 millones de dólares, es considerado el mercado potencial más interesante de este siglo.
POBRES DESCONFIAN
Los países más pobres miembros de la Organización Mundial del Comercio (OMC) miran con desconfianza una ronda de negociaciones para la liberalización comercial, pero no se opondrían a ella siempre y cuando impulse su desarrollo.
Los países subdesarrollados defienden que el sistema multilateral de comercio debe tener en cuenta sus necesidades y problemas específicos, y establecer una relación beneficiosa para todos sus componentes, dijo el ministro ugandés de Comercio, Edward Rugumayo en la capital qatarí.
Un asunto clave sobre el que difieren los países pobres y ricos es la protección de las patentes de los medicamentos.
Brasil e India encabezan un grupo que busca una declaración para que ningún acuerdo de la OMC les impida emprender acciones para proteger la salud pública.
Estados Unidos, Suiza, Japón y Canadá se resisten a la iniciativa, y argumentan que ésta permitiría a muchos países ignorar los derechos de patente en casi cualquier medicamento.
También hay profundas diferencias en el tema de la agricultura entre la Unión Europea, Estados Unidos y los grandes países exportadores.