- Y para colmo no cumple con pensión alimenticia para sus tres hijos
Adolfo Olivas Olivas/Corresponsal [email protected]
ESTELI.- Un insensible hombre dejó en total abandono a una humilde campesina con sus tres hijos, llegando su inclemencia a tal punto de dejar a su esposa sin la cama, la ropa y los utensilios de cocina.
El suceso inhumano ocurrió en la comunidad El Quebracho, en el sector de Miraflor, al noreste del municipio de Estelí, según el relato desgarrador de María Adilia Rodríguez Talavera, de 24 años la mujer ultrajada.
“Me dejó en la calle, hasta sin la cama de dormir a pesar de que era mía, porque cuando me casé, él ni siquiera cobijas tenía”, se lamentó la joven Rodríguez Talavera.
El hombre desnaturalizado, Pedro Pablo Díaz Espinoza, de 32 años, además de la cama también se quedó con la ropa de su esposa, dos peroles, dos porras, cuatro platos y una grabadora vieja, que son los únicos bienes que poseía María Adilia Rodríguez Talavera.
FIRMA PÉSIMO ACUERDO
Al verse en el desamparo, la pobre mujer acudió al Departamento de Asesoría Legal de la Asociación de Mujeres Nicaragüense “Luisa Amanda Espinosa” (Amnlae), logrando un pésimo arreglo con su marido.
El acuerdo señala que Díaz Espinoza le entregaría semanalmente a su esposa 1 taco de jabón para lavar, 1 litro de aceite, 1 libra de café, 4 de azúcar, la misma cantidad de arroz, 6 de frijoles, 25 de maíz y 20 córdobas en efectivo “para comprar alimentos complementarios”.
Consultada sobre el porqué firmó ese acuerdo miserable, ella explicó que es una mujer muy humilde y que en ese momento le pareció que era un buen paquete alimentario.
Díaz Espinoza también se comprometió a devolverle la cama, la ropa, dos peroles, dos porras y cuatro platos.
Para colmo, el inhospitalario marido jamás cumplió con lo que firmó, dejando en la orfandad a sus hijos en la casa de sus suegros.
La mujer abandonada se presentó ante el Ministerio de la Familia y pidió que se demande judicialmente a su marido Pedro Pablo Díaz Espinoza, trabajador de una finca propiedad del productor Carlos Castilblanco.