EFE
DOHA.- La Organización Mundial del Comercio (OMC) aprobó ayer, tras quince años de negociaciones, la adhesión de China, último paso del procedimiento antes de convertirse hoy domingo, en miembro de pleno derecho.
Los 142 países miembros de la OMC aprobaron por aclamación los documentos para la adhesión de China, pero la firma oficial del ingreso ha sido retrasada, con lo que coincidirá con la de Taiwan.
El ingreso de China en la OMC supondrá un cambio trascendental en el panorama económico mundial. Con una población de cerca de 1,300 millones de personas y un intercambio comercial anual por valor de 480,000 millones de dólares, es considerado por muchos como el mercado potencial más interesante de este siglo.
El proceso de adhesión de China a la OMC ha sido el más largo de todos sus países miembros y estuvo preñado de dificultades y puntos muertos, que han prolongado el procedimiento durante quince años.
El ministro de Comercio Exterior de China, Shi Guangheng, destacó, en su discurso de agradecimiento, la “decida voluntad” de su país de profundizar en las reformas económicas y el compromiso para dar una mayor apertura a sus mercados.
La entrada de China en la OMC no sólo es buena para este país “sino para todo el mundo”, dijo Shi, quien destacó que Pekín quiere establecer relaciones “mutuamente beneficiosas” con todos los estados, “jugar un papel importante en el sistema económico multilateral” y contribuir economía mundial.
El ministro demostró el apoyo de China al inicio de una nueva ronda de negociaciones para la liberalización del comercio, que es el objetivo de la cuarta conferencia de la OMC, que se celebra Doha.