- Estudio revela que pasaje debería costar más de tres córdobas
Noel Hernández y Benjamín [email protected]
Empresarios del transporte manifestaron que la Alcaldía de Managua (Alma), deberá solicitar el apoyo al próximo gobierno del presidente electo Enrique Bolaños, para que los usuarios no sean afectados por un incremento del pasaje en el transporte urbano colectivo de la capital.
Según Ramón Cruz, miembro de la Unión Regional de Cooperativas del Transporte Colectivo (Urecotraco), la necesidad de un incremento se vio reflejada en los resultados del conteo de pasajeros que realizó en octubre el Instituto Regulador del Transporte Municipal del Managua (Irtramma), donde según Cruz, con la actual tarifa, el ingreso monetario producto del número de pasajeros que sube a los buses, no alcanza a solventar sus costos de operación.
“Ahí están los números de la Alcaldía, los socios nuestros anduvieron encuestando a la par de la gente que hizo la encuesta de conteo y los números están en menos de 800 pasajeros por día”, aseguró Cruz.
El transportista señaló que “el transporte en Managua tiene un fenómeno que en una dirección el bus viaja lleno, pero en la otra va vacío, entonces son características de la ciudad que fueron tomadas en cuenta a la hora del conteo”.
LA RESPONSABILIDAD DEL ALCALDE LEWITES
Cruz expresó que el alcalde de Managua tiene la responsabilidad de llamar al nuevo presidente para informarle de los resultados obtenidos en la encuesta, para buscar una salida conjunta al problema que enfrenta el sector, y evitar que los efectos negativos caigan sobre los usuarios.
“El conteo de pasajeros indica que la cifra del pasaje pasaría de los tres córdobas, pero no necesariamente se le tiene que cobrar al usuario, sino que dependerá de la política que tenga el nuevo gobierno para ajustar nuestros costos y buscarle una rentabilidad al sector”, propuso Cruz.
Por su parte, Julio Prado, presidente de la cooperativa Andrés Castro de la ruta 102, considera no viable para los usuarios un aumento del pasaje “porque el salario de la gente está congelado”.
El transportista cree que “los líderes de las organizaciones deberían buscar con el gobierno un subsidio al transporte por cada pasajero que suba. Y otra solución sería que nos den combustible a precio de gobierno, o sea más barato, a como se lo venden a las zonas francas”, sugirió.
Prado explicó que para empezar a subsidiarse ellos mismos tuvieron que retirar a los ayudantes tanto porque la gente se quejaba de ellos como para bajar costos.