Martha Zambrano, al perder su pierna izquierda creyó que no volvería a encontrar un trabajo, pero con el tiempo logró ser parte del área administrativa del organismo no gubernamental Solidez.

Mujeres vencen barreras de la discapacidad

Han sido objeto de burlas y discriminación, pero eso no les impidió su integración laboral Valeria González [email protected] Mujeres que sufren alguna discapacidad han logrado superarse, fortalecer su autoestima y hasta encontrar un trabajo, gracias al apoyo recibido de la organización no gubernamental conocida como Solidez, según manifestaron. La distrofia muscular progresiva es una de […]

  • Han sido objeto de burlas y discriminación, pero eso no les impidió su integración laboral

Valeria González [email protected]

Mujeres que sufren alguna discapacidad han logrado superarse, fortalecer su autoestima y hasta encontrar un trabajo, gracias al apoyo recibido de la organización no gubernamental conocida como Solidez, según manifestaron.

La distrofia muscular progresiva es una de las causas que ha marcado la vida de Isidora Díaz Arróliga, de 36 años. Esta enfermedad se agudiza a medida que pasa el tiempo, porque se pierde la fortaleza en las piernas.

Los médicos le indicaron a Isidora que su mal era de nacimiento, el cual se empeoró en la etapa de su desarrollo y se profundizó hace ocho años —hasta dejarla en silla de ruedas— cuando un hombre desconocido en estado de ebriedad la botó en su propia casa.

Este último incidente cambió por completo su vida. Se negaba a asumir que la silla de ruedas sería su nueva aliada para poder movilizarse.

“Al principio me rehusaba a aceptar que al igual que mis otras dos hermanas, padecería esta misma discapacidad. Me daba vergüenza andar en esta silla, no la aceptaba, pero con el tiempo y gracias a la capacitación que me brindó la organización logré superar todos mis temores”, manifestó Isidora.

LLANTO Y TRISTEZA

Al igual que Isidora, Martha Zambrano, de 41 años, en abril de 1990 se sumergió en el llanto y la tristeza al despertar en el cuarto de un hospital con su pierna izquierda amputada, ya que un balazo le había atrofiado este miembro.

Ella en ese entonces era miembro del Ejército de Nicaragua y se encontraba movilizada en Estelí.

“Esta situación fue dura para mí y para mis hijos. Recuerdo que el Día de las Madres de ese año, mi hija me llevó al hospital —como regalo— un premio que obtuvo en la escuela… eso fue traumático para ella, debido a la situación que estaba atravesando”, recordó Martha.

Relató que una vez recuperada recibió una prótesis y emprendió la tarea de buscar un nuevo trabajo, sin lograrlo, pero la necesidad de alimentar y dar educación a sus hijos la hizo vender pan. En su trajín diario logró conocer a funcionarios del organismo Solidez, en donde se le brindó la oportunidad del empleo que necesitaba.

VIOLENTAN DERECHOS

Las mujeres que sufren de discapacidad a diario se les violentan sus derechos humanos, al negársele un empleo y educación para su propia superación personal, aseguró Rosa Salgado, quien sufre las secuelas de la poliomielitis.

Agregó que la Ley 202, la cual debería implementarse para la protección y capacitación, constantemente es violentada por los funcionarios del gobierno, ya que no dedican una partida para el funcionamiento del Consejo Nacional de Rehabilitación.

Además, se suma el rechazo y la estigmatización que sufren los hijos de mujeres con alguna discapacidad, ya que en los barrios son conocidas como “La Cota”, “La Renca” y “La Loca”. Las mujeres discapacitadas deben ser respetadas y para ello es necesario un cambio de mentalidad de la sociedad.


PERFIL DE LA ORGANIZACION

La organización Solidez cubre 14 centros, ubicados en todo el país. Esta institución brinda capacitación laboral para mejorar las condiciones de vida de aproximadamente unas 1,500 mujeres en los diferentes departamentos, explicó Nancy Guadamuz, funcionaria de Solidez.

La organización brinda a las mujeres con discapacidad talleres de carpintería, belleza, costura, además se les brinda asesoría en el área productiva, lo cual contribuye a mejorar la calidad de vida, expresó Guadamuz.

Agregó que otro de los objetivos de esta agrupación es sensibilizar a la sociedad para erradicar la discriminación hacia las mujeres que sufren discapacidad, muchas de ellas en su mayoría son madres solteras que no logran un empleo por la situación en la que se encuentran.  

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