Munir Ahmad (AP)
ISLAMABAD, PAKISTAN.- Fundamentalistas islámicos realizaron este viernes un paro nacional en protesta por la política proestadounidense del presidente Pervez Musharraf, provocando paralizaciones en muchas partes del país. Cuatro manifestantes murieron en un enfrentamiento cerca de la ciudad central de D.G. Jan.
Los enfrentamientos fueron los más graves en semanas recientes y reflejan la ira de los grupos islámicos por la decisión de Musharraf de ponerse en contra del movimiento Talibán de Afganistán.
Sin embargo, los grupos no presentan una amenaza para el gobierno militar de Musharraf, quien parece tener el apoyo de la mayor parte de la nación hacia sus políticas en favor de Estados Unidos.
El Consejo Afgano de Defensa, alianza de 35 grupos islámicos, organizó la huelga para denunciar a Musharraf y expresar su apoyo para los Talibán que gobiernan Afganistán.
“Luego de la exitosa huelga del viernes, el presidente (Musharraf) no tiene derecho a permanecer en el poder y debe abandonarlo”, dijo Maulana Samiul Haq, jefe del consejo, en la ciudad noroccidental de Peshawar.
La peor violencia se desencadenó en Shadinlund, cerca del poblado central de D.G. Jan, donde unos 1,000 manifestantes bloquearon vías ferroviarias y la principal carretera de la ciudad, situada unos 500 kilómetros al sur de la capital.