No quiero tener nada a cambio,
dártelo todo y recibir una mirada de gratitud,
tu profunda mirada de alegría,
tu mirada llena de alegría y amistad;
con sólo eso mi día está hecho.
Mírame, sólo eso, no decir nada, sólo miradas.
Mírame, consuélame en silencio,
susúrrame palabras de aliento,
quítame el sufrimiento,
solos en el silencio.
Mírame, abrázame fuerte,
mantenme entre tus brazos,
sujétame sutilmente
dándome fortaleza, hacia delante.
Mírame, sólo roza mi cuerpo,
rozando tu mano en mi cara,
sintiendo tu mano en mi cabello,
enredando tus dedos en las hebras de mi pelo.
Mírame y no lo digas,
ya lo sé.
Mírame y sólo mírame,
traes alegría a mi vida,
mírame y sólo dime
que soy tu amiga.
Ivonne H. Bordas.