Los transportistas de carga nicaragüense nos encontramos indefensos y desplazados en nuestra propia Patria por carecer de organismos gubernamentales que apoyen al sector.
Desde hace más de un año se ha ordenado que toda la carga de origen nicaragüense que va en tránsito por puertos costarricenses y la mercadería recibida en sus puertos con destino a Nicaragua debe ser transportada única y exclusivamente por transportistas de Costa Rica.
Esto es una violación a la reciprocidad puesto que hemos sido completamente desplazados.
Desde hace 6 meses aproximadamente se ha contratado los servicios de una compañía hondureña y toda la carga de origen nicaragüense en tránsito por puertos de Honduras y Guatemala, así como la mercadería con destino a Nicaragua, es transportada por esa compañía y solamente en caso de que en el predio no esté alguien de esa compañía y requieran equipo de transporte, va un nicaragüense.
Otro problema es la invasión de compañías de transporte costarricenses. Por ejemplo, Transamérica abrió operaciones en Nicaragua, desconocemos si tienen permiso para operar en el país, nacionalizaron una pequeña cantidad de cabezales y para satisfacer su demanda complementan con una gran cantidad de cabezales con matrícula costarricense. Han logrado captar una gran cantidad de navieras y los nicaragüenses sólo miramos pasar los equipos de ellos con nuestra carga.
En Nicaragua no existe una ley que regule la competencia y por tanto estamos en desventaja. Ellos han bajado los fletes y no logramos explicarnos cómo logran operar con esos precios.
El gremio está indignado a punto de colapsar. La economía del país se va desgastando por descuidar un sector tan importante. El transporte es la columna vertebral de la economía.
Marvin Altamirano Sáenz – Empresa Trasa Remberto Sierra S. – Empresa Trainsa