- Haití, Bolivia, Guatemala y Nicaragua con las tasas de fecundidad más altas de América Latina
- Informe de población indica que aumentó esperanza de vida de nicas
Amalia Morales [email protected]
A los 19 años, cuando se casó, María Alicia Quintero pensó que no tendría más de dos hijos. Hoy a sus 44 años es madre de 10 y abuela de siete.
En Nicaragua las mujeres tienen en promedio cuatro hijos. Después de Guatemala, Haití y Bolivia son las más fecundas de Latinoamérica, según el informe del Estado de la Población Mundial del 2001.
El sueño de juventud de Quintero se diluyó a lo largo de los 16 en que nacieron sus hijos. Trajo un niño al mundo cada año y medio.
Quintero, que es originaria de Quilalí, tuvo la misma prole que su madre: cinco mujeres y cinco varones.
Aunque se siente “feliz” por la familia que tiene, reconoce que le hubiera gustado planificar, pero su marido, que la dejó hace nueve años, no se lo permitió. Las veces que lo intentó —sin resultados— fue a escondidas.
En este país, el 60 por ciento de las mujeres usan todos los métodos anticonceptivos, según el informe de Población que presentó el Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP). Y hasta hace dos años (1999) sólo planificaba el 49 por ciento.
Las hijas de Quintero, que ya tienen hijos, son parte de ese sector que planifica. “No quieren tener tantos hijos como yo”, afirma la madre.
POBREZA CREA GRANDES FAMILIAS
Tomás Jiménez, representante del FNUAP en Nicaragua, dice que el crecimiento poblacional se concentra en las familias más pobres, y que una serie de disparidades sociales y económicas influyen en eso.
Los 18 que viven donde Quintero, en el Barrio 3-80 en Managua, se las ingenian con unos 3,000 córdobas al mes.
Jiménez dice que la decisión de la cantidad de hijos también pasa por el nivel de escolaridad de las mujeres.
Mientras Quintero llegó hasta el tercer grado de primaria, sus hijas avanzaron hasta tercero de secundaria.
El funcionario del FNUAP dice que las familias deben tener el número de hijos que quieran cuando se pueda.
“La base de todo es que hay un problema de Derechos Humanos”, afirma Jiménez.
PRIVACIONES POR SER MUCHOS
Por experiencia, Quintero dice que si pudiera retroceder el tiempo sólo tendría dos hijos. “Es mejor que cuando se tiene muchos, porque no a todos se les puede dar educación y salud”, explica.
Ella, que trabajó hasta hace poco como doméstica y que ahora se encarga de cuidar a sus nietos, sabe bien que las familias numerosas están condenadas a muchas privaciones.
CRECE MORTALIDAD MATERNA
Un aliciente. La esperanza de vida al nacer para los nicaragüenses aumentó respecto al informe del FNUAP del año pasado.
Los hombres elevaron en dos años su esperanza de vida. Pasaron de 65 a 67. En tanto, las mujeres subieron de 70 a 72.
Pero los casos de mortalidad materna por cada 100 mil nacidos vivos se elevaron en comparación con las cifras de 1999.
Mientras en 1999 se registraron 150 casos de muertes maternas por cada 100 mil niños que nacieron; en el 2000 esa cifra se elevó a 250, según detalla el informe que se presenta este año.
Tomás Jiménez, del FNUAP, señala que la mortalidad materna es una de las áreas de salud con retrocesos. “El registro es muy deficiente. A veces se definen mal las causas de la mortalidad materna”.
Según Jiménez, en este país las mujeres se embarazan o “demasiado jóvenes, o demasiado seguido”, o bien demasiado tarde.