Ary Neil Pantoja [email protected]
El procurador de Derechos Humanos, Benjamín Pérez Fonseca, dijo que no renunciará a su cargo, aunque continúe el “ahogo” económico a que ha sido sometida la Procuraduría de Derechos Humanos (PDDH) con el recorte presupuestario que le aplicó el Ministerio de Hacienda y Crédito Público (MHCP) para el próximo año.
Pérez reconoció que siente que el gobierno intenta hacer desaparecer la institución a través de la reducción anual del presupuesto. Agregó que espera que esa situación cambie con el nuevo gobierno del presidente electo Enrique Bolaños, a quien, dijo, ya solicitó una audiencia para exponer la situación por la que atraviesa la PDDH.
“No soy tonto ni pusilánime”, expresó el Procurador, en referencia a que entiende las intenciones del gobierno (del presidente Alemán) al recortar el presupuesto cada año para la Procuraduría. “¿Por qué en el año 2000 determinaron que el presupuesto idóneo era de 20 millones de córdobas y en el 2001 lo redujeron a 13 millones y para el próximo año quieren dar esos mismos 13 millones? Esos mensajes son muy evidentes”, señaló Pérez.
CENIDH RESPALDA A PROCURADOR
Mientras las procuradurías especiales de la Mujer y de la Niñez y la Adolescencia, cerraron filas en respaldo a Pérez, el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), también se pronunció en contra del “ahogamiento económico” contra la institución, así como su oposición a que el Procurador renuncie a su cargo.
La doctora Patricia Independencia Obregón, procuradora especial de la Mujer, expresó su rechazo a presiones de cualquier tipo, y dijo que cualquier acción —como la reducción del presupuesto— no sólo afecta a la Procuraduría de Derechos Humanos, sino también a todo el pueblo de Nicaragua.
APOYO DEL CENIDH
Por su parte, el doctor Javier Pérez, director del Cenidh, reaccionó enérgico al conocer sobre la posibilidad de que el procurador Benjamín Pérez renuncie al cargo por presiones económicas de parte del gobierno. “El Cenidh demanda de los diputados de la Asamblea Nacional que aprueben los 24 millones de córdobas que la Procuraduría había solicitado para el 2002”, expresó Pérez.
Agregó que el Cenidh respalda totalmente la gestión del Procurador al frente de la institución defensora y promotora de los Derechos Humanos. “Nosotros creemos que el ahogamiento económico es un mecanismo de presión hacia las instituciones gubernamentales de Derechos Humanos utilizada por gobiernos autoritarios y antidemocráticos, y esperamos que el presidente (electo) Bolaños no utilice este medio de presión”, expresó Javier Pérez.