EFE
El consorcio Líneas Aéreas Escandinavas (SAS) anunció ayer el recorte de su plantilla laboral en 2,500 puestos, con el objetivo de reducir pérdidas generadas por la crisis de la industria tras los atentados del 11 de septiembre en Nueva York.
En tanto la compañía aérea belga Sabena confirmó su decisión de ampliar la suspensión de todos sus vuelos con salida desde Bruselas durante toda la jornada de ayer, martes.
“Todos los vuelos de esta tarde y noche están cancelados”, según el portavoz de la aerolínea belga, Olivier Gilles, quien señaló que esta decisión se ha adoptado “porque no tenemos gente” en los mostradores de facturación y en otros servicios aeroportuarios y “por la ocupación de las zonas de salida del aeropuerto por parte de personal de Sabena”.
El recorte de la plantilla laboral de SAS de 2,500 empleos se agrega a otros de entre 800 y 1,100 puestos anunciado por la aerolínea hace un mes.
El consorcio SAS anunció, asimismo, un plan de ajuste económico para ahorrar unos 332 millones de dólares para aplicarse en 2002, “con el objetivo de contrarrestar un resultado fuertemente negativo”.
SAS reducirá su capacidad de un 3 a un 5 por ciento, equivalente a 5 aviones, que se agrega a la ya anunciada disminución de un 12 por ciento.
Joergen Lindegaard, presidente ejecutivo de SAS, explicó esta tarde en rueda de prensa que “existe un gran temor por volar, algunos no quieren y otros no se atreven a hacerlo”, y agregó que “llevará todavía un tiempo antes de que ese temor desaparezca”.
“En primer lugar, la gente está esperando ver los resultados de la guerra contra el terrorismo”, destacó Lindegaard.
Para el año 2001, Lindegaard estimó que el resultado bruto será una pérdida que oscile entre los 142 y los 190 millones de dólares.
Señaló que “la industria de la aviación se enfrenta a una crisis que es peor que la de la Guerra del Golfo, y eso que aún no hemos tocado el fondo”.
El paquete económico para restablecer la rentabilidad de SAS, presentado ayer por la tarde por Lindegaard, incluye aumentos de precios y una serie de recortes de presupuesto y negociaciones con los proveedores para reducir los precios.
La aerolínea ha congelado también el empleo de nuevos funcionarios en todas las categorías de personal y ha anunciado un aumento del horario laboral con el mismo salario.
Por su parte, el portavoz de Sabena, Olivier Gilles, explicó que la compañía dará a conocer muy pronto las próximas medidas a adoptar, así como todos los detalles de lo ocurrido esta jornada.