Los cultivos de maíz han incrementado sus rendimientos con semillas mejoradas.

Semillas certificadas están respondiendo

Resultados en parcelas demostrativas han sido satisfactorios, señala especialista Destacan problemas de desinformación y comercialización en el uso de las semillas mejoradas Gerardo Bravo [email protected] Históricamente los productores de granos básicos del Municipio de Totogalpa, Departamento de Madriz, han tenido rendimientos productivos con el cultivo del maíz entre 10 a 12 quintales por manzana. Pero […]

  • Resultados en parcelas demostrativas han sido satisfactorios, señala
    especialista
  • Destacan problemas de desinformación y comercialización en el uso de las semillas mejoradas

Gerardo Bravo [email protected]

Históricamente los productores de granos básicos del Municipio de Totogalpa, Departamento de Madriz, han tenido rendimientos productivos con el cultivo del maíz entre 10 a 12 quintales por manzana. Pero esos bajos rendimientos son reversibles si los productores de esa zona utilizan semillas certificadas, lo cual fue demostrado por el programa de promoción de semillas certificadas que es impulsado por Promesa con parcelas demostrativas en diferentes puntos del país.

“Por ejemplo los rendimientos obtenidos en Totogalpa, con la parcela sembrada con semillas de variedades e híbridas, los resultados mínimos en maíz oscilan entre 28 a 32 quintales por manzana y máximos de 52 quintales”, señaló Néstor Bonilla Bird, especialista en promoción de semillas del Proyecto de Mejoramiento de Semillas (Promesa).

El programa viene trabajando desde hace tres años en la promoción de la utilización de semillas certificadas por los productores de granos básicos en todo el país.

Entre los problemas que han detectado los ingenieros del programa es la comercialización y distribución de semillas de calidad. “También existe una total desinformación de lo que se tiene en semilla”, indicó Bonilla.

Explicó que no hay información sobre qué sembrar (variedades o híbridos), dónde comprar y qué comprar y puso de ejemplo que actualmente hay zonas que se están volviendo secas y los rendimientos productivos han decaído, porque el productor de granos básicos desconoce que semilla le convienen sembrar.

LA EXPERIMENTACIÓN

En los primeros años el programa de promoción de semillas certificada, experimentaba la utilización de semillas de una variedad X o híbridos de granos básicos en áreas pequeñas.

Actualmente el número de parcelas se elevó, en la siembra de primera fue de 160 y en postrera llegaron a las 360 sembradas, las cuales están localizadas desde Nueva Guinea, hasta el Río Coco, también el programa está presente en la faja central del país, en la zona norte, al igual que en la meseta de los pueblos y el occidente de Nicaragua.

Ese aumento de las parcelas es posible porque el programa ahora estaba trabajando en conjunto con más de 50 organismos entre los que se encuentran organizaciones gremiales e instituciones de asistencia técnica privadas y hasta cooperativas agrícolas.

Tanto las variedades que utilizan en las parcelas demostrativas, como las variedades híbridas, los resultados han sido positivos con relación a las variedades que por décadas han utilizado los productores de granos básicos.

“Por ejemplo —dice Bonilla— cuando realizamos la experimentación en la siembra de primera, se dio una sequía muy fuerte al punto que en algunas zonas como en la comunidad de La Ceiba en el Departamento de León, llovió dos veces, la primera al momento de la siembra y la otra cuando floreció el maíz y sólo la parcela demostrativa fue la única que tuvo cosecha”.

Además puntualizó que los mejores resultados los obtuvieron con las semillas híbridas, al punto que superaron a las variedades en un 20 por ciento.

ACLARANDO ALGUNOS PUNTOS

La diferencia entre variedad y híbrido, en la primera existe una población de plantas de un determinado cultivo que comparte una característica determinada por las cuales las crió el genetista y son semillas puras.

En la segunda (los híbridos) es el cruce de dos variedades puras de donde sale el híbrido con cualidades mucho más fuertes que la de los padres. Una de las recomendaciones de los expertos es no sembrar varias veces los hijos de los híbridos porque se termina degenerando la semilla.

Los materiales criollos existentes en el país son en su mayoría variedades que fueron introducidas al país en la década de los años 60 y 70, las cuales con el paso del tiempo han sido acriolladas por los mismos productores.

Un productor de granos básicos de semilla de una variedad o híbrida necesita 35 a 40 libras por manzana, eso le dará una población de plantas de 35 mil a 40 mil por manzana.  

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