Comentarios de la Serie

Tito Rondó[email protected] Me hablan en la calle los aficionados a los Yanquis de Nueva York y se quejan de Joe Torre. En el séptimo inning del último juego, con los Yanquis perdiendo 1-0, Derek Jeter abre con hit, y Paul O’Neill no toca, sino que conecta imparable. Le toca al único gran cañón yanqui, Bernie […]

Tito Rondó[email protected]

Me hablan en la calle los aficionados a los Yanquis de Nueva York y se quejan de Joe Torre. En el séptimo inning del último juego, con los Yanquis perdiendo 1-0, Derek Jeter abre con hit, y Paul O’Neill no toca, sino que conecta imparable.

Le toca al único gran cañón yanqui, Bernie Williams, quien a su vez batea libre, y roletea para escogencia.

El siguiente bateador, Tino Martínez, da hit e impulsa una carrera en vez de dos.

Bueno, es cierto hasta cierto punto (se puede batear para doble play tocando bola). Pero la verdad es que un manager tiene opciones (“¡que me enseñen el maldito libro!”, gritó una vez Billy Martín), y Torre escogió la típica de la Liga Americana. Earl Weaver decía que “no hay mejor toque que un jonrón con dos en base”, y así dirigía.

Más curioso fue el cierre del noveno.

El hit de Mark Grace, al igual que los dos jonrones yanquis en el noveno inning en Nueva York, es casualidad. Lo que pasa de ahí en adelante no.

Me parece increíble, pero el mejor relevista en la historia de Series Mundiales, Mariano Rivera, el que en postemporada desde 1997 contra los Indios de Cleveland no arruina un relevo, perdió la concentración.

El mal tiro a segunda con el toque de Damian Miller fue un aviso. De paso, Jeter tampoco hizo la jugada como debía, al darle la preferencia a la jugada y no a atrapar la pelota, pero eso no tuvo consecuencias.

El toque del emergente Jay Bell fue malísimo, y Mariano sacó en tercera. Parecía que las aguas habían vuelto a su cauce, pero no. El doble que dedica Tony Womack a la memoria de su padre fallecido nos dice que no está el Mariano Rivera normal.

El juego ya está empatado, pero no es excusa para perderlo. El golpe a Craig Counsell confirma las sospechas: Mariano debe salir.

Pero desde 1925, cuando Walter Johnson perdió 9-7 en juego completo ante Pittsburgh, los managers tienen la misma respuesta. Dijo Bucky Harris cuando le preguntaron por qué no había relevado, que “tenía que morir con su mejor lanzador” (¿pero nueve carreras?).

Así estaba pensando Joe Torre. Tiene que morir con Mariano Rivera en el box. Y murió. Solamente quedó la sonrisita de pena de Mariano.

¿Cuándo empezó eso de que no podés criticar al manager si pierde con su mejor carta?.

En otras palabras, es posible que Joe Torre haya dirigido ese último inning para los periódicos y no para los Yanquis.

Otra cosa. Un out, bases llenas. Acerca a los jardineros, algo que tiene que hacer: un elevado es igual que un extrabase, con ambos se pierde. Mejor buscar cortar la línea.

Pero Torre cerró además el cuadro, para matar en home, abriendo huecos enormes en el infield.

Prefiero la teoría de Argelio Córdova: jugar atrás, para doble play. Quizás Jeter entonces agarra de aire el batacito de Luis González…  

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