- Brigada norteamericana dedicó sus vacaciones para devolver la alegría a los menores
Valeria González [email protected]
Una vez más los médicos norteamericanos que forman parte de la brigada Internacional Children Heart Foundation, regresaron la alegría a los niños nicaragüenses que les practicaron cirugía de corazón abierto en el Hospital Infantil Manuel de Jesús Rivera “La Mascota”.
En esta ocasión los galenos norteamericanos operaron a corazón abierto a veinte niños, con ellos suman más de cien menores a quienes la brigada les han salvado la vida en los últimos años.
Henridrick Daniel López Flores, de dos años, era uno de los menores intervenidos quirúrgicamente. Según la mamá del menor, Kenia Flores, el niño presentaba problemas en la válvula del corazón, es decir, tenía soplo.
“Los médicos le detectaron esta enfermedad al niño desde que estaba recién nacido, y por carecer de dinero no podía llevar a operarlo a otro país”, manifestó Flores.
Igual opinión expresó María Reyes, madre de Claudia Dávila. Esta niña fue la última paciente en ser operada, ella se encontraba recuperándose de la intervención quirúrgica en la Unidad de Cuidados Intensivos del centro asistencial.
La señora Reyes relató que su hija a los doce años sufrió desmayos continuos, por tal razón la llevaron al hospital de Jinotepe.
“En ese momento los galenos le diagnosticaron problemas de vesícula, pero al ser persistente ese padecimiento decidimos llevarla a un médico privado, quien reveló que la menor padecía de soplo en el corazón”, relató Reyes.
Por la labor de los médicos norteamericanos, ambas madres de familia se mostraron contentas y agradecidas con los especialistas, quienes brindaron parte de su valioso tiempo para hacer felices a los niños.
MÉDICOS COSTEAN SUS PASAJES
Los especialistas de Children Heart Foundation para llegar al país costearon sus pasajes, y el tiempo que le regalaron a los niños corresponde a sus vacaciones, expresó el doctor Greg Stidham, jefe de la brigada.
Agregó que invirtieron unos 25 mil dólares, distribuidos entre los pasajes y el instrumental quirúrgico que trajeron al país, los cuales fueron donados al centro asistencial.
“En los próximos años los especialistas norteamericanos desean regresar unas tres veces al año si fuera posible, pero después de ese tiempo existe la expectativa de que los médicos nicaragüenses realicen las operaciones”, manifestó Stidham.
Por su parte, el doctor Enrique Alvarado, director del Hospital Infantil, dijo que ese centro brindó las condiciones a los galenos norteamericanos. El hospital contribuyó con las instalaciones, el oxígeno, medicamento y los recursos humanos.
Señaló que la brigada al dar parte de su tiempo libre donó al país unos 50 mil dólares, por cada operación realizada en los niños que presentaban problemas cardiovasculares.
Los menores que fueron dados de alta ayer, participaron en una alegre despedida, organizada por las autoridades del centro asistencial y las personas que ayudaron en la jornada de los especialistas.