EFE
WASHINGTON.- Las autoridades de Salud de EE.UU. confían en que la amenaza del carbunco entre pronto en una fase de remisión, pero se preparan a la vez para prevenir otros ataques bioterroristas, especialmente con el virus de la viruela.
Un mes después de la muerte del primer contagiado por el envío de sobres con Bacillus Anthracis, el fotógrafo Bob Stevens, en Florida, el temor entre la población a la propagación del carbunco sigue siendo grande, pese a que sólo diecisiete personas han resultado afectadas en EE.UU., según datos del CDC.
El Centro para el Control y Prevención de las Enfermedades (CDC) anunció ayer que ha comenzado a vacunar contra la viruela a varios grupos de investigadores.
“Lo que estamos haciendo —ha afirmado Tom Skinner, portavoz del CDC— es juntar algunos equipos que puedan ser enviados de inmediato al lugar en que aparezca un caso sospechoso de viruela”.
La viruela, que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró erradicada del planeta en 1980, podría tener efectos mucho más graves que los del carbunco, ya que hace más de veinte años que dejó de inmunizarse a la población.
El bacilo del carbunco ha infectado hasta ahora a diecisiete personas y, a excepción de uno de los casos, el origen y los vehículos de propagación están claros.
La excepción la constituye una mujer de 61 años que falleció la pasada semana en Nueva York y a la que no se ha podido vincular con ninguna misiva contaminada o con las dependencias de correo en las que las cartas fueron clasificadas o distribuidas.
Su caso ha puesto en cuestión muchas de las teorías sobre la propagación del bacilo este pasado mes, como es la imposibilidad de propagación de las bacterias entre el correo o la cantidad de esporas necesarias para provocar una infección, que puede ser menor de lo que se creía.
NUEVO MÉTODO
Investigadores de la Clínica Mayo, de Minnesota, han anunciado que han desarrollado un nuevo método de diagnóstico del carbunco cuyas cualidades son la rapidez y la exactitud.
Este análisis, que se basa en la detección inmediata de material genético (ADN) de la bacteria, permitirá conocer en menos de una hora si una persona ha estado expuesta a la infección por Bacillus Anthracis.
Hasta ahora, estas pruebas requerían de cultivos, por lo que llevaba varios días comprobar si alguien estaba infectado.
¿QUIÉN ENVIÓ EL ÁNTRAX?
Mientras la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) sostiene que ninguna hipótesis sobre la autoría de los envíos contaminados se ha descartado, otros investigadores policiales y del servicio secreto (CIA) coinciden en que todo apunta a un científico estadounidense o una persona con conocimientos en microbiología y un marcado carácter antigubernamental.
Según reportó el diario The Washington Post, los grupos neonazis de Estados Unidos no poseen los conocimientos ni la estructura necesaria para cometer un ataque bioterrorista como el del carbunco, pero sí alguien con características similares a las de “Unabomber”, Theodore Kaczinsky, un científico que se aisló del mundo y perpetró atentados con explosivos durante diecisiete años, hasta su detención en 1996.