- Líderes indígenas denuncian ante derechos humanos
indiferencia del mandatario ante catástrofe
Heberto JarquínCORRESPONSAL/[email protected]
Alberto Dolores Palacios y Humberto Lacayo Martínez, dirigentes de las comunidades indígenas de Wuasakín y Bambana, respectivamente, en el municipio de Rosita, recurrieron ante un organismo local de derechos humanos para denunciar la indiferencia del gobierno del doctor Arnoldo Alemán ante la catástrofe que afecta a más de cinco mil personas en este municipio.
La licenciada Paula Rugama, coordinadora del Centro de Derechos Humanos Ciudadanos y Autonómicos de la Costa Atlántica, filial Rosita, informó que ayer viernes, los representantes de las comunidades afectadas denunciaron formalmente al Ejecutivo.
En el documento acusatorio, Dolores Palacios y Lacayo Martínez, aseguran que el doctor Arnoldo Alemán discrimina a los indígenas costeños, ignorando que el artículo 27 de la Constitución Política establece que todas las personas son iguales ante la ley y tienen derecho a igual protección. “No habrá discriminación por motivo de nacimiento, nacionalidad, credo político, raza, sexo, idioma, religión, opinión, origen, posición económica o condición social”.
El alcalde de Rosita, Róger Acevedo Mayorga, respalda la acusación de los dirigentes comunitarios, “el gobierno central se burla de nosotros, al igual que el regional autónomo de la RAAN”.
AFECTADOS
“El día de hoy contabilizamos 1,922 familias afectadas por las inundaciones, 635 damnificados ubicados en refugios, se perdieron 1,553 manzanas de arroz, 541 de maíz, 1,408 de frijoles, y 3,688 de tubérculos, toda esta información la remitimos a las instancias nacionales de la Defensa Civil, pero aún no recibimos ninguna respuesta”, dijo el edil.
“Ayer por la tarde, un helicóptero sobrevoló el municipio de Rosita, creímos que traían la ayuda requerida pero el aparato no aterrizó, nos tienen abandonados”, se quejó el alcalde.
SIN RESERVAS DE ALIMENTOS
Paula Rugama, directora de Cedehca, dijo que “la situación es crítica, se agotan las reservas de víveres, no hay reservas de medicamentos, los damnificados perdieron sus cosechas y animales domésticos; a través de unas radioemisoras nacionales nos enteramos que funcionarios del gobierno declararon que la situación de emergencia que se vive, es un invento”.
La activista de derechos humanos añadió: “esta es una crueldad inaudita, prácticamente dependemos de la solidaridad de los ONG y la sociedad civil. Necesitamos que todas las organizaciones humanitarias y defensoras de los derechos humanos presionen al gobierno del doctor Alemán para que asuman el rol que les corresponde ante esta catástrofe nacional. No queremos que se repita la historia de Posoltega, donde la indolencia del gobierno favoreció la pérdida de vidas humanas”.
Unas cien personas que apoyan al Comité de Emergencia en Rosita dejaran de hacerlo para abocarse a las cuestiones de las Juntas Receptoras de Votos, de cara a las elecciones del cuatro. Esto agrava la situación de los damnificados que siguen esperando la asistencia humanitaria.