Amalia Morales [email protected]
Menos agua sucia, más agua limpia y tapada. Eso hace falta para prevenir el dengue -que está en sus días pico- y la incidencia de la malaria.
Francisco Acevedo, director de Enfermedades Transmitidas por vectores del Ministerio de Salud, Minsa, detalló que los enfermos por dengue aumentaron 1,478, dos veces más que el año pasado, de los cuales 190 casos son del tipo hemorrágico.
Y es bajo los síntomas del dengue hemorrágico que han muerto 10 personas, según el último reporte de Acevedo.
Mientras la presencia del virus transmisor del dengue crece, desciende la del mosquito que transmite la malaria.
Acevedo dijo que el año pasado hubo unos 18,000 casos de malaria mientras que en este período la ocurrencia, hasta el pasado lunes, se ha reducido a 7,000.
Aunque todavía falta el período transitorio del invierno al verano, cuando se producen más casos de ambas enfermedades, Acevedo cree que no habrá tanta malaria como el año pasado.
El médico explicó que esta enfermedad es más rural y su mosquito transmisor se reproduce en pantanos, riachuelos y aguas estancadas que están bastante controladas.
Además, para la malaria existe tratamiento, que puede administrarse antes y durante la enfermedad.
Pero el escenario del dengue es otro. Es más doméstico. Se reproduce no en aguas sucias, sino limpias. Acevedo mencionó que al agente transmisor del dengue se le dice el aristócrata, precisamente por esas características.
El funcionario de Salud recordó que para el dengue no hay cura. El virus se desarrolla y muere en cuestión de cinco a siete días. En ese tiempo causa las consabidas fiebres y dolores en el cuerpo.
Por eso, el Minsa insiste en que el agua almacenada debe colocarse en recipientes con tapas y si es posible debe aplicarse abate.
MAS PRESUPUESTO
De repartir abate y de fumigar se encarga el Minsa. Acevedo dijo que pese a los recortes presupuestarios de este año se consiguió una partida adicional de 750 mil córdobas.
Con esos fondos se han garantizado los gastos operativos y de movilización de las 1,000 personas que participan en la “lucha antiepidémica”.
También se está reordenando el sistema de vigilancia que permitirá una “alerta más rápida”.
Acevedo dijo que con estos esfuerzos se prevén contener los casos de dengue, sin embargo, resaltó que evitar la enfermedad depende mucho del cuidado de la población.
“El Minsa no puede entrar a limpiarle los patios a la gente”, afirmó el funcionario.